Apostillas dermatológicas 30

Dermatologic notes 30

Autores | Contacto

V Parra* y N E Driban**

* Jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Lagomaggiore (Mendoza). Profesora Adjunta del Área Dermatología, Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional de Cuyo.
** Jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Español (Mendoza). Profesor Titular del Área Dermatología, Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional de Cuyo.

Hospital Español de Mendoza. Servicio de Dermatología. San Martín 975 – (5501) Godoy Cruz. Mendoza. e-mail: dermatologia@espanol.com

Fecha de recepción: 16.12.05
Fecha de aceptación: 31.01.06

Dirección

Prof. Dr. Ricardo E. Achenbach

 

Artículo | Referencias

1) Pocas dermatosis son tan características para los dermatólogos y dermatopatólogos como el angioma senil. Son lesiones muy frecuentes, especialmente en pacientes ancianos y cuyo pronóstico es benigno. Recientemente Motegi y colaboradores y Cerroni y colaboradores comunicaron dos casos de “hemangiomas con sorpresa”, los que clínicamente se presentaron como angiomas seniles pero histopatológicamente correspondieron a linfomas intravasculares de células B grandes.
En ambos casos las lesiones clínicamente simularon angiomas seniles. En el paciente descrito por Cerroni y colaboradores, la infiltración neoplásica se interpretó como una colonización de células anaplásicas en angiomas seniles preexistentes.
Si bien estos hechos son excepcionales, es necesario conocerlos para detectar precozmente esta variedad de linfoma B1,2,3.
2) La relación entre la enfermedad de Bowen extragenital (EB), el virus del papiloma humano (VPH) y el estado inmunológico del paciente o la exposición solar han sido siempre motivo de controversia. Se realizó un estudio en 50 pacientes con EB extragenital, donde se efectuó hibridización para detectar VPH tanto en piel expuesta como cubierta de pacientes inmunocomprometidos e inmunocompetentes.
El ADN del VPH fue detectado en 58% de las muestras procesadas sin una diferencia significativa, en relación a piel expuesta o no expuesta y sin variar según el estado inmunológico del enfermo. Se confirma en este estudio la importancia de la relación del VPH con la EB extragenital, independientemente de la radiación ultravioleta y la inmunidad4.
3) La dermatitis herpetiforme fue descrita por Louis Dühring en la Universidad de Pennsylvania en 1884. Es considerada la primera patología cutánea descrita por un dermatólogo americano5.
4) El eritema puntiforme de Higuchi fue descrito en Japón hace más de 50 años. Se trata de una erupción papulosa no puriginosa rodeada de un halo blanquecino, que involuciona en 2 ó 3 semanas y que generalmente se presenta en pacientes internados. Posteriormente han aparecido numerosas publicaciones de casos similares, sin poder detectar el agente casual relacionándolo sólo con la picadura del mosquito Culex pipiens pallens.
En 1969 Cherry y colaboradores describen una dermatosis similar asociada a infección viral y en 1993 Prose y colaboradores publican una entidad muy parecida, que denominan pseudoangiomatosis eruptiva. Los autores japoneses Ban, Ichiki y Kitajima consideran que el eritema puntiforme de Higuchi y la pseudoangiomatosis eruptiva son la misma entidad6.
5) Las dermatosis neutrofílicas comprenden un amplio espectro de entidades, caracterizadas por una importante infiltración de la piel con leucocitos polimorfonucleares normales, en ausencia de microorganismos. Se describen clásicamente dentro de este grupo al pioderma gangrenoso, el síndrome de Sweet, la pustulosis subcórnea de Sneddon-Wilkinson, el eritema elevatum et diutinum, el granuloma facial y la hidradenitis ecrina neutrofílica. Además hay gran cantidad de publicaciones con casos de dermatosis neutrofílicas no bien caracterizadas o con formas clínicas superpuestas. La asociación de estas dermatosis con enfermedades sistémicas está bien documentada, especialmente con hematopatías, enfermedades inflamatorias intestinales y artritis.
Recientemente han sido implicadas drogas en la patogenia de las dermatosis neutrofílicas, como el factor de crecimiento hematopoyético o la eritropoyetina7.
6) Cuarenta y un pacientes con placas estables de psoriasis recibieron gel de Aloe vera y de placebo con excipientes idénticos, dos veces por día durante un mes. El resultado, comparando el eritema, la infiltración y la escamación fue que el aloe no es más efectivo que el placebo utilizado en el tratamiento de esta dermatosis8.
7) La protusión piramidal peri-anal infantil es una entidad descrita por Kayashima, Kitoh y Ono en 1996 y corresponde a aquel estado de tumefacción situado por delante del ano, de superficie lisa, en recién nacidos, mayoritariamente en el sexo femenino9. Para algunos autores 10 sería una manifestación del liquen esclero-atrófico mientras que para otros es un marcador de constipación11.
8) El pioderma gangrenoso es considerado una complicación “clásica” de la arteritis de Takayasu en el Japón, según lo refieren Aoussar y colaboradores12, al presentar una comunicación sobre un caso adicional en un paciente marroquí. Según la literatura comentada por estos autores (no citada en la publicación) existe un predominio femenino y el pioderma tiene elección por los miembros inferiores, precediendo en un 60% de los casos a la arteritis.
9) El dermatomiofibroma es una entidad señalada por primera vez por Kamino y colaboradores, caracterizada por una placa situada habitualmente en los hombros y sus cercanías (axila, cuello) en adultos jóvenes, con presentación femenina en una relación de 8:1. La histología muestra fascículos de células que remedan fibras musculares. Sin embargo, los estudios inmuno-histoquímicos fueron positivos para vimentina y actina y negativos para desmina y actina específica de músculo liso. La microscopía electrónica es compatible asimismo, con diferenciación miofibroblástica13.
10) “Nada más misterioso que la piel. Es estuche que nos arropa y resguarda. Pero es tela vibrátil que nos comunica con el exterior. Es superficie, pero expresión de profundidad. Es un aislador permeable. Es sensible y sufrida, es aguerrida y melindrosa. Imagen del misticismo militante, plumaje indemne entre pantanos, se conserva y se entrega, vive entre las tentaciones y las reduce a su dominio. Es virginidad renaciente como en las huríes orientales. Está en la zona tempestuosa donde chocan las corrientes del yo y del no yo y es al mismo tiempo accesible y resistente.¡Cuánta contradicción!”.
Esta bella descripción figura como introducción del libro Dermatología Clínica de José L Cortes y tomada, según apunta este autor, de “La paradoja de la piel”, Obras completas IX, 288,59 de Alfonso Reyes (escritor mexicano)14.

REFERENCIAS

1. Cerroni L. Hemangiomas with a (Bad) surprise. Dermatology 2004; 209 (2): 79- 80.

2. Cerroni L, Zalaudek I y Kerl H. Intravascular Large B-Cell Lymphoma Colonizing Cutaneous Hemangiomas. Dermatology 2004; 209 (2): 132-134.

3. Motegi S, Tamura A y col. Senile Angioma-Like Eruption: A Skin Manifestation of Intravascular Large B-Cell Lyphoma. Dermatology 2004; 209 (2): 135-137.

4. Quéreux G, N’Guyen J y Dreno B. Human Papillomavirus and Extragenital in situ Carcinoma. Dermatology 2004; 209 (1): 40-45.

5. Zone J y Hull C. Warning: Bread may be harmful to your health. J Am Acad Dermatol 2004; 51 (1): A28-28.

6. Ban M, Ichiki Y y Kitajima Y. An Outbreak of Eruptive Pseudoangiomatosis. Like Lesions due to Mosquito Bites: Erithema punctatum Higuchi. Dermatology 2004; 208 (4): 356-359.

7. Gubinelli E, Cocuroccia B, Fazio M y col. Papular Neutrophilic Dermatosis and Erytema Elevatum Diutinum Following Therapy in a Patient with Myelodysplastic Syndrome. Acta Derm Venerol 2003; 83: 358-361.

8. Paulsen E y col. A double blind, plazebocontrolled study of a commercial Aloe vera Gel in the treatment of slight to moderate psoriasis vulgaris, comentado en Hautarzt 2005; 56 (7): 623.

9. Kayasima K, Kitoh M y Ono T. Infantile perianal pyramidal protusion Arch Dermatol 1996; 132: 1481-1484.

10. Cruces M, De la Torre C y Losada A. Infantile pyramidal protusion as a manifestation of lichen sclerous et atrophicus. Arch Dermatol 1998; 134: 1118-1120.

11. Yamoto TM, Inose S, Hagari Y y col. Infantile pyramidal protusion with hard stool history. Br J Dermatol 2004; 151: 229.

12. Aousar A, Ismaïli N, Berlich L y col. Pyoderma gangrenosum révélant une artérite de Takayasu. Ann Dermatol Venereol 2005; 132 (s Au 6/7): 2s41.

13. Kamino H y Reddy VB. Unusual Bening Fibrous and Fibrohistiocytic Tumors of the Skin. Dermatol Clin 1992; 10 (1): 203-218.

14. Cortes JL. Dermatología Clínica Vol 1. 2ª Edición. Clínicas de Alergia SA. México. 1972.

Referencias

REFERENCIAS

1. Cerroni L. Hemangiomas with a (Bad) surprise. Dermatology 2004; 209 (2): 79- 80.

2. Cerroni L, Zalaudek I y Kerl H. Intravascular Large B-Cell Lymphoma Colonizing Cutaneous Hemangiomas. Dermatology 2004; 209 (2): 132-134.

3. Motegi S, Tamura A y col. Senile Angioma-Like Eruption: A Skin Manifestation of Intravascular Large B-Cell Lyphoma. Dermatology 2004; 209 (2): 135-137.

4. Quéreux G, N’Guyen J y Dreno B. Human Papillomavirus and Extragenital in situ Carcinoma. Dermatology 2004; 209 (1): 40-45.

5. Zone J y Hull C. Warning: Bread may be harmful to your health. J Am Acad Dermatol 2004; 51 (1): A28-28.

6. Ban M, Ichiki Y y Kitajima Y. An Outbreak of Eruptive Pseudoangiomatosis. Like Lesions due to Mosquito Bites: Erithema punctatum Higuchi. Dermatology 2004; 208 (4): 356-359.

7. Gubinelli E, Cocuroccia B, Fazio M y col. Papular Neutrophilic Dermatosis and Erytema Elevatum Diutinum Following Therapy in a Patient with Myelodysplastic Syndrome. Acta Derm Venerol 2003; 83: 358-361.

8. Paulsen E y col. A double blind, plazebocontrolled study of a commercial Aloe vera Gel in the treatment of slight to moderate psoriasis vulgaris, comentado en Hautarzt 2005; 56 (7): 623.

9. Kayasima K, Kitoh M y Ono T. Infantile perianal pyramidal protusion Arch Dermatol 1996; 132: 1481-1484.

10. Cruces M, De la Torre C y Losada A. Infantile pyramidal protusion as a manifestation of lichen sclerous et atrophicus. Arch Dermatol 1998; 134: 1118-1120.

11. Yamoto TM, Inose S, Hagari Y y col. Infantile pyramidal protusion with hard stool history. Br J Dermatol 2004; 151: 229.

12. Aousar A, Ismaïli N, Berlich L y col. Pyoderma gangrenosum révélant une artérite de Takayasu. Ann Dermatol Venereol 2005; 132 (s Au 6/7): 2s41.

13. Kamino H y Reddy VB. Unusual Bening Fibrous and Fibrohistiocytic Tumors of the Skin. Dermatol Clin 1992; 10 (1): 203-218.

14. Cortes JL. Dermatología Clínica Vol 1. 2ª Edición. Clínicas de Alergia SA. México. 1972.

Sea el primero en comentar este artículo

Deje su comentario

Su casilla de mail no será publicada.


*