Apostillas dermatólogicas 32

Dermatologic notes 32

Autores | Contacto

N E Driban* y V Parra**

* Profesor Titular Efectivo Área Dermatología. Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Nacional de Cuyo. Jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Español. Mendoza.
** Profesora Adjunta Efectiva Área Dermatología. Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Nacional de Cuyo. Jefe del Servicio del Hospital Lagomaggiore. Mendoza.

Hospital Español de Mendoza. Servicio de Dermatología. San Martín 975 (5501) – Godoy Cruz. Mendoza. e-mail: dermatología@espanol.com

Fecha de recepción: 04.09.06
Fecha de aceptación: 29.09.06

Dirección
Prof. Dr. Ricardo E. Achenbach

 

Artículo | Referencias

1) Moritz Kaposi (1837-1902) fue yerno y sucesor de Hebra como director de la Clínica de Piel y Enfermedades Venéreas de Viena. Discutido por sus historiadores, se le debe las descripciones de los siguientes cuadros:
1870 Xeroderma pigmentoso (bajo el nombre de lymphangioma tuberosum multiplex)
1872 Sarcoma pigmentario múltiple idiopático
1883 Paniculitis lúpica
1887 Eczema herpeticatum o erupción variceliforme (señalada como eccema herpetiforme)
1892 Lichen ruber phemphigoides
1895 Keratosis lichenoides chronica (enfermedad de Nékam) y bajo el nombre de lichen ruber verrucosum et reticularis.
2) Llamado también nevus de células fusiformes, nevus de células epitelioides o melanoma juvenil benigno, el nevus de Spitz puede presentarse clínicamente:
1. en forma solitaria, la más común, cupuliforme y de color eritemato-rosada
2. múltiple diseminada: sumamente infrecuente, con nueve casos citados en la literatura y propia de adultos
3. múltiple agminada o agrupada en los niños, como máculas hiperpigmentadas congénitas. Ocasionalmente pueden ser hipopigmentadas. Se citan cuarenta casos descritos 1.
3) Veamos algunas “cifras” en urticaria crónica:
existe en un 0,1 hasta un 3% de la población 2.
en un 50% de los casos, persiste más de un año 3,4.
en un 20%, lo hace por más de veinte años 3,4.
40-50% son de etiología autoinmune 5.
4) Según Sue Paterson del Servicio de Dermatología Veterinaria del Centro Médico Animal de Chorlton (Manchester), el 20% de los casos de un veterinario práctico son problemas cutáneos. La lectura de su libro “Enfermedades de la piel en el perro” nos muestra la gran cantidad de dermatosis que compartimos con nuestros mejores amigos (en sus muy numerosas razas). Por ejemplo: esclerodermia, pilomatricoma, necrólisis epidérmica tóxica, vitiligo, pénfigo y penfigoide, linfomas, melanoma, dermatosis IgA lineal, angio-edema, lupus eritematoso, entre otras 6.
5) Existen dos patologías genéticas, que son antinómicas en la presentación de sus facies. Una de ellas es la displasia geleofísica (geleos: alegre, fisis: naturaleza) en la que sus portadores muestran una cara llena, redonda, nariz corta, fisuras palpebrales dirigidas hacia arriba. La otra es la gerodermia osteodisplásica con aspecto senil de piel, especialmente en manos y cara desde el nacimiento. Presentan una expresión triste, con caída de los párpados y de las mejillas debido a la laxitud cutánea 7,8.
6) El prurito en los pacientes ancianos es un hecho frecuente y a veces de difícil abordaje terapéutico. Generalmente, la historia clínica y un cuidadoso estudio del resto de la economía nos conduce al diagnóstico de prurito senil, ya que las manifestaciones cutáneas pueden estar ausentes, ser lesiones secundarias o liquenificación.
Ward y Bernhard proponen abandonar el término “prurito senil” por considerarlo ofensivo y reemplazarlo por el de “prurito de Willan” en honor a Robert Willan (1757-1812), fundador de la dermatología moderna gracias a su libro Enfermedades Cutáneas 9.
7) Las lesiones cutáneas descritas en los individuos que ejecutan instrumentos de cuerda, especialmente violín y viola, pueden ser divididas en dos tipos:
a) las que se producen por el permanente roce con el instrumento denominadas “fiddler’s neck” o cuello de violinista, que se caracterizan por placas liquenificadas e hiperpigmentadas o en ocasiones eritematosas con leve escama y que se localizan justo por debajo del ángulo de la mandíbula.
b) verdaderas dermatitis de contacto por la madera, el metal o distintos constituyentes del instrumento 10.
8) En 1895 Louis-Frederic Wickham describióen las superficies de las pápulas de liquen plano las lesiones blanquecinas conocidas actualmente como estrías de Wickham. Llamativamente en ese histórico artículo señaló las características clínicas e histopatológicas de la estría, además de aspectos concernientes a su propia vida y su trabajo, sin hacer referencia a hechos clínicos, histopatológicos o la patogénesis del liquen plano 11.
9) La pitiriasis versicolor alba es una variante hipopigmentada o depigmentada de la pitiriasis versicolor (PV), caracterizada por máculas depigmentadas con finas escamas pitiriasiformes localizadas especialmente en áreas seborreicas.
En 1853, Gudden describió máculas hipopigmentadas persistentes luego de la curación de la PV y más tarde fue aceptado que la forma hipopigmentada sería una variante de la enfermedad. En 1848 Eichstedt reconoció a la Malassezia como el patógeno relacionado con la PV. Actualmente quedan muchos puntos por aclarar con respecto a la PV, por ejemplo es controversial si sólo una especie del hongo es responsable de la enfermedad y aún la patogénesis de la depigmentación no ha sido bien establecida, postulándose por un lado el efecto directo que produce la escama, así como también el efecto tóxico sobre la síntesis del pigmento que ocasionan distintos metabolitos del hongo, de los cuales el más significativo es el derivado del triptofano. Hasta el momento no se ha descrito una terapéutica adecuada para la PV alba, ya que la forma hiperpigmentada resuelve con la aplicación de antimicóticos tópicos y eventualmente, luz ultravioleta para estimular los melanosomas existentes, pero ambas terapéuticas han sido infructuosas en la variante alba de la PV 12.
10) En el siglo XX más de treinta enfermedades de piel han sido descritas por dermatólogos japoneses. La mayoría de ellas corresponden a desórdenes de la pigmentación o de la queratinización, que se observan con mayor frecuencia entre los pacientes orientales. A partir de 1940 se describen entidades tan conocidas como la enfermedad de Kimura, la hipomelanosis de Ito, la enfermedad de Kawasaki, la leucemia/linfoma de células T del adulto, la foliculitis pustular eosinofílica, el prurigo pigmentoso y la enfermedad de Ofuji, lo que resalta la importancia de la dermatología japonesa en el contexto internacional 13.

REFERENCIAS

1. Morgan CJ, Nyak N, Cooper A y col. Multiple Spitz naevi: a report of both variants with clinical and histopathological correlation. Clin Exp Dermatol 2006; 31: 368-371.

2. Hellgren L. The prevalence of urticaria in the total poblation. Acta Allergologica 1972; 27: 236-240.

3. Kaplan AP. Clinical practice: Chronic urticaria and angioedema. N Engl J Med 2002; 342: 175-179.

4. Grattan CE. The urticaria spectrum: recognition of clinical patterns can help management. Clin Exp Dermatol 2004; 29: 217-221.

5. Grattan CEH y Kobza B. Urticaria and mastocytosis, en Rook’s Textbook of Dermatology. Editado por Burns T, Breathnach S, Cox N y col. Séptima edición. Oxford Blackwell Science Ltd 2004.

6. Paterson S. Enfermedades de la piel en el perro. Editorial Intermédica. Buenos Aires. Argentina. 2000.

7. Jones KL. Atlas de Malformaciones Congénitas. Cuarta Edición. Editorial Interamericana. Mc Graw Hill. México. Toronto. 1990.

8. Novice FM, Collison DW, Burgdorf WHC y col. Handbook of Genetic Skin Disorders. WB Saunders Company. Philadelphia. Tokyo. 1994.

9. Ward JR y Bernhard JD. Willan’s itch and other causes of pruritus in the elderly. Int J Dermatol 2005; 44 (4): 267-273.

10. Tennstedt D, Cromphaut P, Dooms-Goossen A y col. Dermatoses of the neck affecting violin and viola player (“fiddler’s neck”, and contact dermatitis). Derm Beruf Umwelt 1979; 27 (6): 165-169.

11. Steffen C y Dupree ML. Louis-Frederic Wickham and the Wickham’s striae of lichen planus. Skinmed 2004; 3 (5): 287-289.

12. Thoma W, Kramer HJ y Mayser P. Pityriasis versicolor alba. J Eur Acad Dermatol Venereol 2005; 119 (2): 147-152.

13. Teraki Y y Nishikawa T. Skin diseases described in Japan 2004. J Dtsch Dermatol Ges 2005; 3 (1): 9-25.

Referencias

REFERENCIAS

1. Morgan CJ, Nyak N, Cooper A y col. Multiple Spitz naevi: a report of both variants with clinical and histopathological correlation. Clin Exp Dermatol 2006; 31: 368-371.

2. Hellgren L. The prevalence of urticaria in the total poblation. Acta Allergologica 1972; 27: 236-240.

3. Kaplan AP. Clinical practice: Chronic urticaria and angioedema. N Engl J Med 2002; 342: 175-179.

4. Grattan CE. The urticaria spectrum: recognition of clinical patterns can help management. Clin Exp Dermatol 2004; 29: 217-221.

5. Grattan CEH y Kobza B. Urticaria and mastocytosis, en Rook’s Textbook of Dermatology. Editado por Burns T, Breathnach S, Cox N y col. Séptima edición. Oxford Blackwell Science Ltd 2004.

6. Paterson S. Enfermedades de la piel en el perro. Editorial Intermédica. Buenos Aires. Argentina. 2000.

7. Jones KL. Atlas de Malformaciones Congénitas. Cuarta Edición. Editorial Interamericana. Mc Graw Hill. México. Toronto. 1990.

8. Novice FM, Collison DW, Burgdorf WHC y col. Handbook of Genetic Skin Disorders. WB Saunders Company. Philadelphia. Tokyo. 1994.

9. Ward JR y Bernhard JD. Willan’s itch and other causes of pruritus in the elderly. Int J Dermatol 2005; 44 (4): 267-273.

10. Tennstedt D, Cromphaut P, Dooms-Goossen A y col. Dermatoses of the neck affecting violin and viola player (“fiddler’s neck”, and contact dermatitis). Derm Beruf Umwelt 1979; 27 (6): 165-169.

11. Steffen C y Dupree ML. Louis-Frederic Wickham and the Wickham’s striae of lichen planus. Skinmed 2004; 3 (5): 287-289.

12. Thoma W, Kramer HJ y Mayser P. Pityriasis versicolor alba. J Eur Acad Dermatol Venereol 2005; 119 (2): 147-152.

13. Teraki Y y Nishikawa T. Skin diseases described in Japan 2004. J Dtsch Dermatol Ges 2005; 3 (1): 9-25.

Sea el primero en comentar este artículo

Deje su comentario

Su casilla de mail no será publicada.


*