La importancia de la enseñanza de la dermatología para la Asociación Argentina de Dermatología

The importance of dermatologic training teaching for the Argentine Association of Dermatology

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N. E. Driban

Hospital Español de Mendoza. Servicio de Dermatología. San Martín 975 (5501) – Godoy Cruz. Mendoza E-mail: dermatología@espanol.com

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Prof. Dr. Ricardo E. Achenbach

 

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En un diccionario de etimología podemos leer: enseñar del latín insignare: señalar, marcar y de ahí instruir, doctrinar. Si reflexionamos sobre lo que ello representa, después de ejercer durante un tiempo la enseñanza, creo que diría que es el acto por el cual se produce el trasvasamiento de conocimientos y actitudes válidas para continuar un esquema, un camino, una meta previamente elaborada. Esto reconoce implícitamente un efector o dador y un receptor.
El primero generalmente en posesión de una competencia o saber, adquiridos a través de un estudio meticuloso y/o el ejercicio continuo de los mismos completados por la observación. Esta situación es al menos en un comienzo, unidireccional, como las calles de una sola vía y fluye de un Maestro o dictante a un alumno u oyente. Muchas veces esos conocimientos son elaborados, acrecentados y superados por parte del que los recibió en base a sus propias experiencias, vivencias e inteligencia puesta a disposición de aquéllos. Resumido esto por aquel refrán popular que el Maestro es bueno si el alumno lo supera.
Pero también podemos postular que existe una posibilidad de doble vía, continuando con el ejemplo antes dado. En efecto en la acción de enseñar y compartir, que es una forma límpida de dar, está la de aprender y recibir, de brindar aquello que se sabe para obtener comentarios e ideas sobre el tema, los que no raramente culminan en un mejor estado (nivel) de los mismos elementos involucrados.
Escenario y argumentos que podemos aplicar a la Asociación Argentina de Dermatología (AAD). Nacida en el año 1907, surgió como una necesidad de médicos dermatólogos de agruparse y propender al mejor conocimiento de nuestra especialidad. Fueron dieciséis médicos los que sumando sus anhelos científicos, se reunieron un 21 de Agosto en el consultorio Enfermedades de la Piel y Venereosifilíticas 1 del Hospital San Roque (actual Hospital Ramos Mejía, de la ciudad de Buenos Aires) para fundar la Sociedad Dermatológica Argentina, convirtiéndose así en la primera de especialistas de América Latina. Entre aquellos médicos podemos recordar a Maximiliano Aberastury, Pedro L. Baliña, Nicolás V. Greco, Angel M. Giménez, Pacífico Díaz, Manuel M. Moyano, entre otros, siendo el primer presidente el Dr. Baldomero Sommer. En Mayo de 1927 y a instancias del primero de los nombrados (sucesor en ese entonces en la Cátedra del Dr. Sommer) se adoptó el nombre de Asociación Argentina de Dermatología y Sifilología.
En este suscinto recordatorio de los orígenes de la AAD se vislumbra en forma clara, la intención de mejorar los conocimientos de las patologías del órgano cutáneo y promover, a su vez, la difusión de los mismos, es decir, globalmente considerado, la enseñanza de la Dermatología. Teniendo como marco documental a la Revista Argentina de Dermatología, donde han quedado plasmadas distintas actividades, es que me referiré a alguna de ellas que orientarían por siempre y desde siempre los trabajos de la AAD y el accionar de sus miembros.
Me parece oportuno comentar lo sucedido en ocasión del Cincuentenario, para bosquejar otros eventos anteriores y posteriores. Y es así que la lectura del número dedicado a esa conmemoración evoca situaciones y personajes arraigados en nuestro pasado colectivo 1. Se realizan en ese entonces las Jornadas de Dermatología, que se llevaban a cabo cada cinco años y en esta ocasión, se hicieron junto con las Segundas Jornadas Rioplatenses de Dermatología.
Entre los asistentes a la misma podemos leer nombres muy conocidos por todos, provenientes del país como del extranjero. De los primeros citemos a los Dres. Argüello Pitt, Garzón, Consigli, Scappini, López González, Vallejo Vallejo, Miranda, Usandivaras, Fernández, Pecoraro (me disculpo por no citar al resto de los no menos importantes colegas) y de países amigos como los Dres. Neves da Silva, Clovis Bopp (Brasil), Amoretti, Abreu, Vignale (Uruguay), Meneses Rubiánez (Chile), Urrello (Perú), Marchionini (Alemania) entre muchos otros más. Previo a estas Jornadas se realizó un curso de Histopatología Cutánea que fue dictado por el Prof. Hildebrando Portugal (Brasil). Los discursos correspondientes a la fecha fueron hechos por el presidente de la AAD, el Prof. Alejandro Cordero y por el Prof. Marcial I. Quiroga.
Es más que llamativo informarse de la actividades científicas que se efectuaron en esa jornada, entre el 18 y 23 de Noviembre de 1957, con importantes conferencias por asistentes nacionales, del exterior y la gran cantidad y calidad de la presentación de pacientes. Retrocediendo a las Bodas de Plata de esta Institución, en 1932 se realizaron también sesiones científicas de adhesión. De ahí, por el deseo, necesidad de vincular y de unir a los principales núcleos dermatológicos del país surgieron en 1935 las Reuniones de Rosario, Santa Fe, Córdoba.
En años siguientes vieron la luz las filiales de Cuyo (1952), Tucumán (1970), Santa Cruz (1997) y las Sociedades Adherentes de Santiago del Estero (1983), Chaco y Formosa (1983). En los años 30 como labor de enseñanza y de gran ayuda en muchos casos, la AAD difundió las Normas pertinentes de la época para el tratamiento y profilaxis de la sífilis.
Según P. L. Baliña 2 la quinta edición de este Manual se distribuyó a más de doce mil médicos del país en 1944. La séptima edición llegó a extenderse a dieciséis mil folletos 3. Se auspiciaron y produjeron numerosas reuniones sobre temas inherentes a la especialidad como Alergia (por ejemplo en Rosario en Julio de 1956), Leprología, Dermatología Pediátrica, reuniones extraordinarias efectuadas conjuntamente con la Sociedad Argentina de Dermatología, etc.
Las reuniones científicas celebradas regularmente, fueron muy prolíficas con actividades teóricas, comunicaciones libres y presentaciones de pacientes susceptibles de discusión. La mayoría de ellas figuraron como resúmenes en las páginas de la Revista, que se leen con mucho agrado.
Después de esos cincuenta años, podemos ver la continuidad de esas actividades y el interés de los dermatólogos en asistir a las mismas. Mencionemos, por ejemplo las Reuniones Científicas que en 1957 se realizaron, en un total de siete, con setenta y cinco comunicaciones 4, en 1962 fueron ocho las reuniones, con 50 comunicaciones y veintitrés pacientes para discusión 5, cinco las sesiones en 1986 6 y nueve en 1992 7. En el año 1964 se efectuó el Primer Curso de Especialización de tres años de duración, que contó con la dirección del Prof. Cordero y un cuerpo importante de docentes 8.
Los Cursos para Graduados ocuparon un espacio muy importante en la trayectoria que las autoridades del momento le imprimieron a la AAD, cumpliendo así un papel necesario en el desarrollo y canalización de la Dermatología. Podemos de esta manera citar algunos ejemplos:

En 1986 se realizaron los siguientes : 6

• Formación de Ayudantes de Trabajos Prácticos
• Práctica en la Dermatología
• Porfirias y Porfirinas
• Curso Superior para la Especialización de Médicos Dermatólogos (tres años de duración)
• Dermatología Argentina 1986
• Actualización Dermatológica 1986
• Dermatología para el Médico Práctico
• Cosmiatría
• Actualización en la Clínica, Patología, Terapéutica e Investigación en Dermatología
• Piense en la Lepra. Usted continúa siendo la campaña de control
• Lepra para Dermatólogos

Los cursos desarrollados mas adelante muestran por ejemplo los siguientes del año 1990: 9

• Práctica en Dermatología
• Curso Superior para Especialización de Médicos Dermatólogos
• Dermatología Argentina
• Actualización Dermatológica 1990
• Actualización en Dermatología II
• Piense en Lepra y la diagnosticará. Es su contribución
• Lepra para Dermatólogos
• Estomatología Clínica

En los Forum de Dermatólogos Jóvenes, tradición anual en las Reuniones, se brinda la posibilidad que estos grupos etarios inicien este tipo de actividad, organizados y jerarquizados por sus propios contemporáneos. En estos ejemplos podemos apreciar la multiplicidad de temas enfocados, tratando de difundir y de “enseñar” a todo aquel que quisiera beber de esta agua del conocimiento.
La dedicación puesta en la programación y en la calidad de los disertantes, se veíasiempre reflejada por la numerosa concurrencia y opiniones de los asistentes. Se estimuló siempre la producción e investigación dermatológica, no solo dedicándoles reuniones especiales y la difusión en la Revista de lo tratado, sino también con la institución de Premios especiales. Podemos mencionar el Premio Neocle Ragusin 10 programado en 1956 para hacerlo cada dos años, el Premio Antonio Raimondo 11 y el Premio AAD 12.
La Revista Argentina, editada como órgano de difusión de la AAD, fue siempre un vehículo muy útil para la comunicación entre colegas y para ofrecer las observaciones clínicas y de todo otro orden del ámbito médico. Señalemos la impresión de los Índices Generales de la misma, que nos permiten una rápida aproximación a los autores y temas tratados en esta publicación.
La primera de ellas comprendió el período 1908-1955, la segunda, entre 1963 a 1987 y la última, de muy reciente aparición, de 1988 a 2005.
Las publicaciones de la Revista, con algunos altibajos, condicionados en general por factores externos a la propia Asociación, nos brindaron un espacio de lectura y un lugar para expresarnos. Uno de sus números el tomo 31, número 3 – 4 de Julio – Diciembre de 1947, fue un homenaje al Prof. Pedro L. Baliña con motivo de su alejamiento de la Cátedra de Dermatosifilografía un año antes.
Fueron muy numerosos los trabajos que se presentaron, que cubrieron un total de trescientos cincuenta y ocho páginas. También es de destacar la posibilidad que se otorgó para las publicaciones de trabajos extensos, a modo de Suplemento – Libro (a través del Fondo de Publicaciones) y que encararon distintos autores, con temas como Epidermodisplasia verruciforme, Xeroderma pigmentoso, Eczema atópico.
La Biblioteca es una poderosa arma con la que la Asociación, trata permanentemente de ayudar a las búsquedas de literatura y solución de problemas planteados por sus asociados nacionales. A través de las páginas de las numerosas revistas que la pueblan y con el acceso a Internet, nos permiten obtener respuestas a la mayoría de las preguntas.
Pero enseñar es también trascender con la actitud individual y con los mensajes sin palabras, que nos han legado nuestros mayores. En la AAD siempre existieron médicos que con sus conductas y posiciones filosóficas, avalaron la conducta ética y moral que toda la sociedad siempre reclama, conformando un verdadero ejemplo seguido por sus discípulos.
Todo lo que se ha construido, todo lo que se dio y se sigue dando debe ser mantenido, pero mejorado y acrecentado para el bien de los que vienen y de toda la Dermatología.

REFERENCIAS

1. Cincuentenario de la Fundación de la Asociación Argentina de Dermatología y Sifilología. Rev Argent Dermatol 1957; 61 (4).

2. Baliña PL. Discurso inaugural de las Jornadas Dermatológicas de Buenos Aires conmemorativas del XI Aniversario de la Asociación Argentina de Dermatología. Rev Argent Dermatol 1947; 31 (3-4): 313.

3. Asamblea Ordinaria correspondiente al Período Social del año 1955. Rev Argent Dermatol 1956; 40 (2-3-4): 214.

4. Memoria correspondiente al Período Social del año 1957. Rev Argent Dermatol 1958; 5 (2-3): 169.

5. Acta de Reuniones: actividad desarrollada durante el año 1962. Rev Argent Dermatol 1963; 47 (2): 191.

6. Noticias: Curso para postgraduados 1986. Rev Argent Dermatol 1986; 67 (1): 77.

7. Noticias: Reuniones Científicas de la Asociación Argentina de Dermatología correspondientes al año 1992. Noticias: Cursos para Post – Graduados 1990. Rev Argent Dermatol 1990; 71: 121.

8. Cordero A. Nota de Redacción. Rev Argent Dermatol 1966; 50 (1-2): 46.

9. Noticias: Curso post Graduados 1990. Rev Argent Dermatol 1990; 171 (3): 186.

10. Noticias: Premio “Dr. Neocle Ragusin”. Rev Argent Dermatol 1956; 40 (1): 95. Rev Argent Dermatol 1958; 42 (4): 270.

11. Noticias: Premio “Antonio Raimondo”. Rev Argent Dermatol 1985; 66 (4): 303.

12. Noticias: Premio Asociación Argentina de Dermatología. Rev Argent Dermatol 1979; 60: 293.

Referencias

REFERENCIAS

1. Cincuentenario de la Fundación de la Asociación Argentina de Dermatología y Sifilología. Rev Argent Dermatol 1957; 61 (4).

2. Baliña PL. Discurso inaugural de las Jornadas Dermatológicas de Buenos Aires conmemorativas del XI Aniversario de la Asociación Argentina de Dermatología. Rev Argent Dermatol 1947; 31 (3-4): 313.

3. Asamblea Ordinaria correspondiente al Período Social del año 1955. Rev Argent Dermatol 1956; 40 (2-3-4): 214.

4. Memoria correspondiente al Período Social del año 1957. Rev Argent Dermatol 1958; 5 (2-3): 169.

5. Acta de Reuniones: actividad desarrollada durante el año 1962. Rev Argent Dermatol 1963; 47 (2): 191.

6. Noticias: Curso para postgraduados 1986. Rev Argent Dermatol 1986; 67 (1): 77.

7. Noticias: Reuniones Científicas de la Asociación Argentina de Dermatología correspondientes al año 1992. Noticias: Cursos para Post – Graduados 1990. Rev Argent Dermatol 1990; 71: 121.

8. Cordero A. Nota de Redacción. Rev Argent Dermatol 1966; 50 (1-2): 46.

9. Noticias: Curso post Graduados 1990. Rev Argent Dermatol 1990; 171 (3): 186.

10. Noticias: Premio “Dr. Neocle Ragusin”. Rev Argent Dermatol 1956; 40 (1): 95. Rev Argent Dermatol 1958; 42 (4): 270.

11. Noticias: Premio “Antonio Raimondo”. Rev Argent Dermatol 1985; 66 (4): 303.

12. Noticias: Premio Asociación Argentina de Dermatología. Rev Argent Dermatol 1979; 60: 293.

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