Algunos aspectos del manejo del paciente quemado en un servicio de cirugía infantil. A propósito de 47 pacientes pediátricos

Some aspects burned patient management in a department of surgery child. About 47 pediatric patients

Autores | Contacto

R J Schwartz*, C N Chirino**, S V Sáenz*** y T V Rodríguez***

* Profesor en Ciencias Médicas. Universidad Católica de Cuyo. Médico Cirujano Infantil. Universidad Nacional de Mendoza. Profesor Titular de la Cátedra de Salud Pública. Facultad de Obstetrícia. Universidad Católica de Cuyo. Jefe del Servicio de Pediatría.
** Profesor en Ciencias Médicas. Universidad Católica de Cuyo. Médico Cirujano. Universidad Nacional de Córdoba. Profesor Titular de la Cátedra de Fisiología. Facultad de Enfermería Universitaria. Universidad Católica de Cuyo. Jefe de la Sección Dermatología.
*** Médicas Cirujanas. Universidad Nacional de Córdoba. Médicas Generalistas. Ministerio de Bienestar Social de La Nación.

Hospital “Juan Domingo Perón”. Maipú 450. (5730) Villa Mercedes. San Luis.

Dirección
Prof. Dr. Ricardo E. Achenbach

Resumen | Palabras Claves

RESUMEN: Si bien el manejo inicial de los niños quemados es fundamental para el resultado exitoso del tratamiento de esta cohorte de pacientes, el aspecto quirúrgico en el siguiente nivel tiene una importancia similar.
En este estudio se presenta un análisis epidemiológico de 47 pacientes, tratados en nuestro Servicio en un período de dos años. Se esboza un análisis de los datos estadísticos obtenidos, se sacan conclusiones y se elaboran normas de profilaxis.

PALABRAS CLAVE: Niños quemados; Quemaduras; Profilaxis de las quemaduras

SUMMARY: While the initial management of burned children is fundamental to the successful outcome of treatment of this cohort of patients, surgical appearance at the next level has an equal importance.
This study provides an epidemiological analysis of 47 patients treated in our department in a period of two years, outlined an analysis of statistical data obtained, conclusions drawn and develop standards for prophylaxis.

KEY WORDS: Children burned; Burn; Prophylaxis of burns.

Artículo | Referencias

INTRODUCCIÓN

La infancia es una etapa de la vida en la que se inicia el aprendizaje para la adaptación al medio en el que se vivirá. Los padres o cuidadores son quienes simultáneamente, educan y toman las precauciones necesarias para prevenir el daño que pudiera surgir del entorno.
Mosner 1 considera que el mecanismo psicológico del accidente en pediatría, se debería a la “búsqueda de la cicatriz”, “reminiscencia de que el yo puede ser dañado si se sobrepasan ciertos límites, y/o quizá ser parte de la investigación sexual infantil. Muy probablemente esta no sea la única causa, especialmente en los menores de cinco años en los que hay otras fuerzas conjugadas, entre ellas el afán de lograr el dominio corporal”.
Una de las acciones maternales importantes es ayudar a que el niño aprenda a diferenciar el mundo interno del externo y configurar un imaginario apropiado de su cuerpo; su mirada y las caricias (“Handing”) son un medio gracias al cual forma una imagen de su límite corporal. Se siente deseado. Cuando existe una falla en este proceso no se generarán los límites corporales necesarios, y el niño se verá expuesto a un riesgo aumentado de accidentes, tal vez por la necesidad de lograr tales límites. Existe otro beneficio secundario para el accidentado, ya que el trauma aporta la cantidad de afecto doloroso perdido con el paso del tiempo.
El accidente de los hijos podría permitir a los padres reemplazar los duelos no terminados y situaciones traumáticas anteriores
por la nueva situación.
En la campaña del año 2007 2 el Ministerio de Salud y Consumo de España reconoció otra causal de accidentes en los niños: el aspecto social. Actualmente es evidente que los hogares son más seguros en varios aspectos, pero por otro lado, los avances tecnológicos y la proliferación de productos de consumo, exponen a los niños a mayor cantidad de objetos capaces de originarle lesiones.
Como existe gran relación entre bajos ingresos y mala salud, resulta entonces que la pobreza puede influir sobre el riesgo de lesiones de diversas maneras y su consiguiente aumento en los niños. En las viviendas más caras, donde se instalan medidas de seguridad, naturalmente los niños están más protegidos, pero por el contrario, en las viviendas más precarias el riesgo de sufrir incendios se eleva, pues es allí donde existe mobiliario viejo y/o instalaciones de electricidad o de calefacción en mal estado. Según datos recientes 3 en nuestro país el 72% de los hogares no tiene una adecuada instalación eléctrica.
Tales factores sociales menguarían la capacidad de los padres para supervisar a sus hijos. Estos aspectos explicarían entonces los motivos por los que, hay mayor incidencia de accidentes en los estratos sociales con las necesidades básicas insatisfechas.
Dentro de este inmenso conjunto de factores, juegan un papel muy importante los fabricantes de productos de consumo, el grado de responsabilidad y compromiso con la seguridad de la población, referido a alimentos, productos de limpieza, mobiliario de baños, cocinas y dormitorios, así como los cristales y las instalaciones fijas de las casas. No es menor la responsabilidad del Gobierno en el control continuo, minucioso de todo ello y en la exigencia del cumplimiento de las normas.
Consideramos que los niños quemados que presentaremos a continuación, se enmarcan dentro de este contexto social; se trata de 47 pacientes indigentes afectados por diferentes tipos de quemaduras.
Según la Asociación Argentina de Quemaduras 4 la incidencia de estos accidentes en la Argentina es de 5 / 1000 habitantes por año. Se supone entonces que en nuestro país 190.000 personas por año sufren quemaduras.
El 10% corresponde a quemaduras graves (G III) y críticas (G IV). Los adultos representan el 60% del total. La tasa de mortalidad es del 18 al 20% y 2/3 de éstas ocurren en el hogar. El 10 /100 de las personas quemadas necesitan hospitalización y el 1% muere por esta patología.

OBJETIVOS

Evaluar modalidad y grado de las lesiones sufridas por 47 niños.
Pensar en base a la revisión bibliográfica, medidas profilácticas.

MATERIAL Y MÉTODOS

Se estudiaron y trataron 47 niños quemados en el Servicio de Cirugía Infantil del Hospital “Presidente Perón” de Villa Mercedes – San Luis. Se observaron los resultados obtenidos y luego se reflexionó sobre cuáles serían las medidas de profilaxis, tendientes a lograr una disminución de por lo menos el 80% en la incidencia de estos accidentes. El Servicio de Cirugía Infantil cuenta con un cirujano pediatra, un cirujano general, un dermatólogo, dos médicos residentes en Medicina General, dos enfermeras universitarias con gran experiencia en cuidados de pacientes pediátricos, dos asistentes de enfermería y la colaboración del Servicio de Pediatría de este Hospital. Existen dos quirófanos y tenemos acceso a coberturas transitorias (apósitos biológicos) y/o definitivas según las necesidades.
Se evalúan variables como: edad, sexo, lugar del accidente, agente productor, extensión y profundidad lesional, tratamientos instituidos, otros aspectos epidemiológicos, etc.

RESULTADOS

Casi la mitad de nuestros pacientes (Gráfico III) experimentó quemaduras superficiales, un 26% sufrió accidentes de mediana o gran profundidad y solo el 8% quemaduras muy profundas. Los varones parecen más propensos a quemarse que las niñas, en una proporción de 1.5:1, o sea 28 niños (60%) sobre 18 niñas (39%) (Gráfico IV). El 63% de los niños quemados tiene menos de 5 años (30 pacientes) del cual el 42% (20 niños) es menor de 2 años.
En los gráficos se pueden observar resultados con respecto a agentes físicos productores, lugar del accidente, extensión de la lesión, profundidad, distribución poblacional por edad y sexo, tratamientos y sus efectos.

GRÁFICO I

DISTRIBUCIÓN SEGÚN AGENTES FÍSICOS

GRÁFICO II

AGENTES ETIOLÓGICOS

GRÁFICO III

PROFUNDIDAD

GRÁFICO IV

DISTRIBUCIÓN SEGÚN EDAD

DISCUSIÓN

Estas cifras nos remiten a los primeros razonamientos de este trabajo: ¿Cuáles son las causas por las cuales se queman los niños a esta edad? Se ha observado que son múltiples y de campos muy diversos: socio-económico, cultural y psicológico. El 31% de los niños de este estudio eran mayores de 5 años (21% hasta 9 años y 10% mayores de 9 años) (Gráfico IV).
Se observó que numerosos accidentes ocurren concordantes con los horarios de preparación de los alimentos.
En el Gráfico V se observa que uno de los picos estacionales está ubicado en Diciembre/Enero y el otro en invierno, ambos en épocas de vacaciones. El primero atribuido al uso de la pirotecnia o como resultado de la exposición al sol; el segundo relacionado con la caída de los niños sobre objetos calientes (estufas y braseros) o con el derrame sobre el cuerpo de líquidos calientes (agua hirviendo, comida). Los accidentes por la plancha pueden ocurrir durante cualquier estación del año.

GRÁFICO V

DISTRIBUCIÓN ESTACIONAL

Respecto de la localización geográfica donde se producen las quemaduras, hemos observado como se muestra en el Gráfico VI, que el 87% de los casos fue en el hogar, aún estando presente alguno de los padres o adultos responsables de los cuidados del niño 5,6.

GRÁFICO VI

LUGAR DEL ACCIDENTE

Según los datos disponibles (Gráficos III y VII), siguiendo las fórmulas diseñadas por Garcés, luego modificadas por Artigas y posteriormente por el Consenso de Minsal (Tabla VI) hemos confeccionado el índice de gravedad mostrado en el Gráfico VIII. De esta manera en el denominado grado I que comprende los índices entre 21 y 40 ubicamos el 34% de nuestros quemados; en el grado II entre las cifras 41 y 70 al 6% de ellos y en el grado III, donde se localizan los pacientes con cifras entre 71 y 100, se encuentra el 2% de nuestros niños quemados.

GRÁFICO VII

PORCENTAJE DE EXTENSIÓN

GRÁFICO VIII

ÍNDICE DE GARCÉS

El 45% de nuestros pacientes registró quemaduras en miembros, el 26% en genitales y el 19% en cabeza y cuello (Gráfico IX).

GRÁFICO IX

SEGÚN LA REGIÓN ANATÓMICA

En el Gráfico X mostramos un esquema del tiempo durante el cual permanecieron estos pacientes internados; así el 47% de los mismos se fue de alta antes del séptimo día, el 38% permaneció hasta 14 días y un 6% entre 21 o más días.

GRÁFICO X

DÍAS DE INTERNACIÓN

Notablemente en el 96% de los casos la evolución de estos niños fue favorable y sin secuelas (Gráfico XI). En el Gráfico XII mostramos los tratamientos realizados en nuestro Servicio.

GRÁFICO XI

EVOLUCIÓN

GRÁFICO XII

TRATAMIENTO

CONCLUSIONES

Aunque el manejo adecuado de las quemaduras desde el inicio, una precoz técnica quirúrgica, una rehabilitación adecuada y oportuna pueda redundar en la restitución estética, psicológica y funcional total, consideramos sin embargo más adecuado, programar medidas profilácticas en base a los conceptos expresados a través de la revisión presentada.

APÉNDICE

1- Para evitar las quemaduras por fuegos de artificios, debiera elaborarse una ley en nuestro país similar a la ley 19.680 de Chile, la cual prohibe el uso de fuegos de artificio de tipo doméstico.
2- Debiera darse mayor difusión a las consecuencias de las quemaduras en las Fiestas de Fin de Año, en los siguientes niveles 6:
a- A nivel de la comunidad, para que todos participen de este compromiso, y mientras se sancione la ley del punto Nº 1 no deben usarse estos artefactos con pólvora debido a su peligrosidad. No existe el fuego artificial inofensivo, una vez encendido es ingobernable.
b- Informar y formar a los docentes para que trasmitan a la comunidad educativa estas recomendaciones, con el convencimiento que los fuegos de artificios son el único agente causal de quemaduras, prescindible en el desarrollo normal de sus alumnos.
c- Informar a los menores respecto de la peligrosidad de los fuegos de artificio; ninguno es inocuo, todos pueden dañarlos a ellos y a otros menores, que no participen de estos juegos peligrosos.
3- Debiera imitarse la campaña promovida por el COANIQUEM con su tan expresivo lema: “Alto el fuego” en contra del uso clandestino de pirotecnia en las festividades de fin de año.
4- Evitar que los niños circulen o jueguen dentro de la cocina mientras se está cocinando o mientras haya alimentos o líquidos calientes.
5- No sentar a los niños en el regazo mientras se esté ingiriendo alimentos calientes.
6- Alejar cualquier objeto con cordones o cables de electricidad, de los que los niños se puedan tomar para acercarlos hacia ellos (planchas, hervidores).
7- En el caso de niños menores, delimitar los espacios de circulación (uso de corrales o sillones), a fin de alejarlos de estufas, calefactores o braseros.
8- Proteger los enchufes para evitar que los niños introduzcan los dedos u objetos aguzados conductores de electricidad.
9- No colocar estufas ni elementos generadores de calor directo (velas, faroles, lámparas) cerca de las camas o cortinas, por la posibilidad de generar llama directa.
10-Durante la época de verano, proteger la piel de los niños con bloqueadores solares o cremas que contengan filtros solares, de preferencia superiores al factor 30 o mayores de 50 para niños de piel tipo I.
11-No permitir la compra y manipulación de fuegos artificiales por niños ni adultos; hay que recordar que los niños tienden a imitar lo que hacen sus mayores. Sólo deben manipular fuegos artificiales personas que estén debidamente capacitadas para ello 5.

LA MEJOR REHABILITACIÓN ES NO QUEMARSE“. COANIQUEM (Corporación de Ayuda al Niño Quemado)

AGRADECIMIENTOS

Agradecemos muy especialmente a los laboratorios puntanos por su apoyo científico y económico.

REFERENCIAS

1. Mosner D. ¿Por qué se accidentan los niños? http://www.elsigma.com.

2. Ministerio de salud y consumo de España. Factores que influyen en los accidentes domésticos en la infancia. http://www.msc.es/campannas.

3. Centro de estudios de opinión pública. Diario Clarín. 2008; 36.

4. Asociación Argentina de Quemaduras. Quemaduras. http://www.aaq.org.ar.

5. Garcés M, Tapia L, Hoecher F y col. Clasificación y pronóstico de los quemados. Asistencia Pública. 1971; 1: 5-9.

6. Artigas R. Normas médico quirúrgicas para el tratamiento de las quemaduras. Editorial Andrés Bello. Santiago. Chile. 1984.

Referencias

REFERENCIAS

1. Mosner D. ¿Por qué se accidentan los niños? http://www.elsigma.com.

2. Ministerio de salud y consumo de España. Factores que influyen en los accidentes domésticos en la infancia. http://www.msc.es/campannas.

3. Centro de estudios de opinión pública. Diario Clarín. 2008; 36.

4. Asociación Argentina de Quemaduras. Quemaduras. http://www.aaq.org.ar.

5. Garcés M, Tapia L, Hoecher F y col. Clasificación y pronóstico de los quemados. Asistencia Pública. 1971; 1: 5-9.

6. Artigas R. Normas médico quirúrgicas para el tratamiento de las quemaduras. Editorial Andrés Bello. Santiago. Chile. 1984.

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