Eficacia terapéutica frente a la caspa grasa y la caspa seca de compuestos basados en terpineol, ácido salicílico y climbazol

Therapeutic effectiveness against oily or dry dandruff of compounds based on terpineol, salicylic acid and climbazole

Autores | Contacto

E Gómez Grau a, M Lladós Sevilla b, J Mira c y F Vivancos d

a,b Centro de Tecnología Capilar, C/ Entenza 156, bajos. Barcelona 08029. Tel. +34 93 419 41 21, fax: +34 93 419 36 16, e-mail: enigomez@ctc-cabello.com.
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a  Directora Técnica.
b  Responsable de I+D+i.
c,d Departamento Médico Lacer.

E-mail: javier.mira@lacer.es

Los autores declaramos no poseer ningún tipo de conflicto de interés.

Recibido: 30-04-2015
Aceptado para su Publicación: 02-06-2015

Dirección
Prof. Dr. Ricardo E. Achenbach

Resumen | Palabras Claves

RESUMEN

Introducción: la caspa se define como una descamación excesiva del cuero cabelludo, en general acompañada de prurito. Su etiología es multifactorial y depende de la presencia de levaduras del género Malassezia, de la producción de sebo y de la susceptibilidad individual. Más allá de los tratamientos tradicionales para controlar la caspa, existen nuevas formulaciones que pueden incluir queratolíticos como el ácido salicílico, el climbazol, que además de agente antimicótico presenta potenciales propiedades antiproteolíticas o el terpineol, antimicótico de amplio espectro con acción antiinflamatoria.
Objetivo: el objetivo principal de este estudio, consistió en evaluar el efecto sobre la caspa grasa de un champú con terpineol, extracto de sauce, ácido salicílico, climbazol y lipoaminoácido seborregulador y de una loción con terpineol, ácido salicílico, climbazol y glucósidos del extracto de roble y té verde. Se evaluó igualmente la eficacia sobre la caspa seca de un champú con terpineol, extracto de sauce, ácido salicílico y climbazol. Se realizaron una visita inicial (T0), otra al finalizar tratamiento (T28) y una final (T42), para evaluar la eventual reaparición de la caspa una vez suspendido el tratamiento.
Material y Método: estudio unicéntrico abierto, no aleatorizado, a simple ciego, de 42 días de duración, llevado a cabo en 78 pacientes con caspa grasa o seca. Se clasificó la gravedad de la caspa en 4 grados. Según el tipo de caspa y su grado, se administraron un champú para caspa grasa (A), un champú para caspa seca (B), una loción para caspa grasa (C) o un champú neutro (D). Se establecieron 4 grupos de tratamiento en función del producto asignado (A, B, AC y CD).
Resultados: un 59% de los participantes fueron mujeres y un 41% varones. La edad media fue de 47 años (rango 20-72). Del total de pacientes: 20 presentaron caspa grasa en grado medio-bajo (grupo A), 20 caspa seca en cualquier grado (grupo B), 17 caspa grasa en grado elevado (grupo AC) y 21 caspa grasa en grado medio-alto (grupo CD). Al cabo de cuatro semanas de tratamiento, el grado de caspa se redujo vs. basal en ≥70% de los casos en todos los grupos. Estas cifras ascendieron, en los pacientes con caspa grasa, a un 70% (grado bajo-medio), un 76,2% (grado medio-alto) y un 88,2% (grado elevado); el efecto fue más notable en aquellos con caspa seca, donde la cifra fue del 90%. La eliminación de la caspa fue completa en el 78,5%, 62,5%, 47% y 44,4% de ellos, respectivamente. Una vez transcurridas las dos semanas de lavado posterior al tratamiento, el nivel de caspa siguió descendiendo en un 55% de los pacientes tratados con el champú A, un 57,1% de los que emplearon la loción C, el 58,8% de los que usaron el champú A + la loción C, y el 35% de los que recibieron el champú B. Se declararon satisfechos o muy satisfechos con el producto un 70% de los pacientes del grupo A, un 80% del grupo B, un 66,7% del grupo CD y un 70,6% del grupo AD.
Conclusiones: los resultados obtenidos en este estudio, orientan acerca de la eficacia frente a la caspa grasa y la caspa seca de dos champúes y una loción basados en terpineol, ácido salicílico y climbazol. Se requieren investigaciones adicionales que amplíen los resultados en este campo.

PALABRAS CLAVE: Caspa; Terpineol; Ácido salicílico; Climbazol; Extracto de sauce.

SUMMARY

Introduction: dandruff is defined as excessive flaking of the scalp accompanied by itching. The etiology is multifactorial and depends on the presence of Malassezia yeasts, sebum production and individual susceptibility. Beyond traditional treatments to control dandruff, there are new formulations that may include keratolytics such as salicylic acid; climbazole, an antifungal agent which potential antiproteolytic properties, or terpineol, broad-spectrum antifungal with antiinflammatory action.
Objective: the main objective of this study was to evaluate the effect on seborrheic dandruff of a shampoo with terpineol, willow extract, salicylic acid, climbazole and sebum-regulating lipoaminoacid, and a lotion with terpineol, salicylic acid, climbazole and glycosides from oak and green tea extract. Effectiveness on dry dandruff of a shampoo containing terpineol, willow extract, salicylic acid and climbazole was also evaluated. Three study visits were performed (T0, T28 and T42).
Methods: single-center, open, non-randomized, single-blind, 42-day study conducted in 78 patients with seborrheic or dry dandruff. Dandruff severity was classified into 4 grades. A shampoo for oily dandruff (A), a shampoo for dry dandruff (B), a lotion for oily dandruff (C) and a neutral shampoo (D) were administered. Four treatment groups were established according to the assigned treatment (A, B, AC and CD).
Results: 59% of participants were women and 41% men. The average age was 47 years (range 20-72). Of the total patients, 20 had small-low oily dandruff (group A), 20 dry dandruff at any level (group B), 17 severe oily dandruff (AC) and 21 small-high oily dandruff (group CD). After four weeks of treatment the severity of dandruff was reduced vs. baseline in ≥70% of cases in all groups; for oily dandruff results were 70% (low-small grade), 76.2% (small-high) and 88.2% (high level); the effect was most marked in patients with dry dandruff (90%). Dandruff removal was complete in 78.5%, 62.5%, 47% and 44.4% of them, respectively. Two weeks after having suspended the treatment, dandruff level continued to decline in 55% of patients treated with shampoo A, 57.1% of those who used the lotion C, 58.8% of patients who used shampoo A + lotion C, and 35% of those receiving shampoo B. Seventy per cent of patients in group A, 80% in group B, 66.7% of the CD group and 70.6% of the AD group were satisfied or very satisfied with the study treatments. Conclusions: the results obtained in this study suggest the effectiveness against oily and dry dandruff of two shampoos and a lotion based on terpineol, salicylic acid and climbazole. Further research to extend the results in this field is required.

KEY WORDS: Dandruff; Terpineol; Salicilic acid; Climbazole; Willow extract.

Artículo | Referencias

INTRODUCCIÓN

La caspa (Pityriasis capitis) se define como una descamación excesiva del cuero cabelludo, acompañada de prurito. Afecta a la mitad de la población pos-puberal en el mundo, independientemente de su origen étnico y sexo 1, con una mayor prevalencia en la franja de edad de 15-50 años 2. Además de la descamación, los pacientes experimentan a menudo otros síntomas como: prurito (66%), irritación (25%) o sequedad del cuero cabelludo (59%) 3.
El mecanismo fisiopatológico de la caspa, se explica por una mayor velocidad de descamación de la epidermis, en que las células de la capa basal precisan mucho menos tiempo que en un cuero cabelludo normal, para alcanzar el estrato córneo 1,2; de un recambio celular normal de 30 días se pasa a un promedio de 4-8 días. Esta proliferación anormal, provoca un incremento en el número de células córneas, acompañado de una cimentación alterada, lo que se traduce en la aparición de grandes agregados de células córneas en el cuero cabelludo.

La caspa suele ser una alteración estética insidiosa. Aunque no se asocia típicamente con efectos sistémicos, las afecciones del cuero cabelludo con escamas visibles tienen un impacto negativo en la calidad de vida del paciente y deben ser diagnosticadas y tratadas, en forma óptima. Además, la caspa puede precipitar y exacerbar otras patologías dermatológicas como: el efluvio telógeno o la alopecia androgenética 1.
Pueden distinguirse dos formas clínicas de caspa: seca y grasa o seborreica. La forma seca o Pityriasis simplex es la más frecuente y no suele asociarse a alopecia ni eritema. Se caracteriza por un cuero cabelludo seco y áspero. Las escamas son finas, de tono blanco-grisáceo, más o menos adherentes, que pueden desprenderse después del peinado o de forma espontánea. En cambio, la forma grasa o Pityriasis steatoides presenta, además de descamación, un aumento de la producción de grasa (hiperseborrea) y puede cursar con alopecia o no. Si coexisten, el aspecto del cabello es aceitoso y brillante, con escamas amarillentas, más gruesas y adherentes, empapadas en una película grasa; como dato patognomónico se pueden encontrar cabellos atravesando placas de caspa, fenómeno que no ocurre en la caspa seca (“seborrea oleosa”).

La etiología de la caspa es multifactorial y depende, entre otros factores, de la presencia de levaduras del género Malassezia, de la producción de sebo y de la susceptibilidad individual que puede depender, al menos en parte, de una alteración funcional en la barrera de permeabilidad basal 4. De estos factores, el más estudiado hasta la fecha ha sido el de la presencia de Malassezia. El cuero cabelludo normal alberga numerosos microorganismos en una densidad de 103-105 por mm2; estos incluyen en particular estafilococos, Propionibacterium spp y Malassezia spp 5,6. La proporción relativa de Malassezia spp se multiplica por un factor de al menos 1,5-2 en la caspa, en la que representa casi el 75% de la flora 7. Se han identificado Malassezia globosa y Malassezia restricta, como las especies fúngicas predominantes tanto en el cuero cabelludo normal como en los individuos afectados por caspa 8. Las levaduras Malassezia son más comunes en áreas del organismo ricas en sebo. Específicamente, contienen lipasas que hidrolizan triglicéridos, liberando ácidos grasos saturados tales como ácido oleico, que requieren para proliferar 2,9. Los ácidos grasos libres penetran en el estrato córneo, alterando la función de barrera de la piel 10 y causando irritación y prurito, su expresión clínica.
Los tratamientos para controlar la caspa, se dividen básicamente en tres clases según su mecanismo de acción; incluyen agentes queratolíticos, antimicrobianos y antiproliferativos. Los queratolíticos (por ejemplo, el ácido salicílico) eliminan una proporción considerable de escamas. Los agentes antifúngicos (por ejemplo, piritiona de zinc, sulfuro de selenio, ketoconazol, imidazoles y ciclopirox) han demostrado mejorar la descamación y restaurar la condición de la piel subyacente 11. Antiproliferativos como el alquitrán de hulla, reducen la multiplicación epidérmica y los infiltrados dérmicos 10.

Asimismo, se ha propuesto que la fisiopatología de la caspa se caracteriza por un desequilibrio en la interacción proteasas-inhibidores de proteasas 12; las proteasas, presentes en la raíz del cabello humano, han sido implicadas en patologías como la alopecia. El climbazol (1- (4-clorofenoxi) -1- (imidazol-1-il) -3,3- dimetil-butan-2-ona), derivado imidazólico desarrollado originalmente como un agente antimicótico y anticaspa, presenta propiedades aromáticas y alifáticas más potentes que otros derivados imidazólicos 13. En un estudio sobre alopecia, en el que se buscaba reducir la actividad proteolítica del cuero cabelludo, al combinar climbazol con un inhibidor de proteasas, esta actividad se redujo en mayor grado que con ambos compuestos por separado 14.
Por otra parte, se ha demostrado que las formulaciones anticaspa que presentan cierta actividad antiinflamatoria directa o indirecta, pueden mejorar tanto la caspa como sus consecuencias 1. En este sentido, destaca el papel del terpineol (terpinen-4-ol), obtenido por destilación del aceite de árbol de té (Melaleuca alternifolia) y presente en formulaciones anticaspa. Los beneficios del terpineol son: su estabilidad, su actividad de amplio espectro (incluida Malassezia furfur) y su acción antiinflamatoria 15.

OBJETIVOS

Con estos antecedentes, el objetivo principal de este estudio consistió en evaluar, de forma sensorial y mediante técnica no invasiva, el efecto sobre la caspa grasa de un champú con terpineol, extracto de sauce, ácido salicílico, climbazol y lipoaminoácido seborregulador y de una loción con terpineol, ácido salicílico, climbazol, glucósidos del extracto de roble y té verde y pantenol. Se evaluó igualmente la eficacia sobre la caspa seca de un champú con terpineol, extracto de sauce, ácido salicílico y climbazol. Por último, se valoró el efecto seborregulador de las formulaciones anticaspa estudiadas, así como la percepción de regulación del sebo por parte de los pacientes.

MATERIALES Y MÉTODOS

Estudio unicéntrico, abierto, no aleatorizado, a simple ciego, de 42 días de duración (seis semanas), llevado a cabo en 78 pacientes que acudieron a la consulta dermatológica, por presencia de caspa grasa o seca sintomática, acompañada o no de seborrea, entre mayo y diciembre de 2012.
La valoración clínica basal de los pacientes permitió clasificar los atributos en: estudio – caspa y seborrea – según una escala de cuatro valores, donde el valor más bajo (0) correspondió a la ausencia de dicho atributo y el valor más elevado (4) al grado “alto”. Los valores intermedios 1, 2 y 3 correspondieron a los grados “bajo”, “medio” y “bastante”, respectivamente. Se descartaron grados de caspa superiores por ser considerados patológicos (psoriasis, dermatitis seborreica, entre otros posibles).
Los productos administrados fueron un champú para caspa grasa (A), un champú para caspa seca (B), una loción para caspa grasa (C) y un champú neutro con pantenol y miel (D). Se establecieron cuatro grupos de tratamiento en función del producto testado: A, B, AC y CD. Cada tratamiento se asignó en función del tipo de caspa y de su grado: el champú A se asignó a pacientes con caspa grasa en grado medio-bajo (1, 2) y el champú B a pacientes con caspa seca de cualquier grado. La loción C se asignó a pacientes con caspa grasa en grado medio-alto (2, 3, 4) y el tratamiento completo que combinaba la loción C con el champú, a pacientes con caspa grasa en grado elevado (3, 4).
Antes de iniciar el estudio, los pacientes realizaron un período de blanqueo de dos semanas, para eliminar los restos de cualquier tratamiento anticaspa anterior sobre el cuero cabelludo. Durante este período se lavaron el cabello con el champú neutro D; no se aplicó ningún otro tratamiento anticaspa a lo largo del estudio. Se realizó una visita inicial (T0) donde se evaluó el estado del cuero cabelludo, una visita de final de tratamiento (T28) donde se valoró la eficacia de éste y una visita de finalización del estudio (T42), tras catorce días de lavado con el champú neutro D, para evaluar la eventual reaparición de la caspa una vez suspendido el tratamiento. El lavado del cabello fue realizado por los propios pacientes en su domicilio, empleando el champú asignado en días alternos y cuando procedió, la loción a diario.
Los pacientes, una vez informados de forma oral y por escrito sobre las características del estudio y sus objetivos, firmaron el consentimiento de participación y recibieron una copia del mismo, quedando otra archivada en el centro.

Criterios de inclusión y de exclusión: los criterios de inclusión fueron que los participantes presentaran caspa grasa o seca en grados 1-4, que hubieran firmado el consentimiento escrito y estuvieran informados de los objetivos del estudio, así como que mostraran una motivación y disponibilidad horaria suficientes.
Fueron criterios de exclusión que presentaran patologías en el cuero cabelludo, tales como: psoriasis o dermatitis seborreica, que consumieran nutricosméticos; también quedaron excluidas las mujeres embarazadas, bajo sospecha de embarazo o en período de lactancia. Por último, los pacientes no podían haber participado en ningún estudio clínico en los últimos tres meses.

Pruebas realizadas: la evaluación in vivo y mediante técnicas no invasivas, se realizó mediante un análisis instrumental que incluyó las siguientes técnicas: fotografía global del cuero cabelludo (cámara fotográfica digital Canon Ixus 30, Canon), observación con microcámara y microfotografía de las zonas con caspa (Dino-Lite Pro Digital Microscope, Naarden, Holland), evaluación de la caspa mediante Corneofix® (CKelectronic, Cologne, Germany), evaluación del sebo mediante Sebufix® (CKelectronic, Cologne, Germany) y análisis sensorial por los pacientes.

La observación del estado del cuero cabelludo, consistió en evaluar la presencia y el grado de intensidad de la caspa y la seborrea, así como, la presencia de alteraciones cutáneas: enrojecimiento, picor y heridas por rascado. Se realizaron fotografías de las zonas del cuero cabelludo más afectadas por la caspa. Se midió la intensidad de descamación y se recogieron muestras de escamas mediante Corneofix® en las visitas T0, T28 y T42. El paciente no debía haberse lavado el cabello en las 48 horas anteriores a la medición, para evitar la reducción artificial del grado de caspa que se obtiene poco después del lavado del cabello. La zona de medición fue aquella donde la descamación era más abundante; las condiciones ambientales fueron de 21±2°C y 60±5% de humedad relativa.

El grado de seborrea del cuero cabelludo, se determinó mediante Sebufix® en las visitas T0, T28 y T42. El paciente no debía haberse lavado el cabello en las 48 hs previas a la medición, para evitar una reducción artificial del valor de sebo. La zona de medición fue la parte superior de cuero cabelludo, a 10 cm aproximadamente de la línea frontal de implantación del cabello. Las condiciones ambientales fueron de 21±2°C y 60±5% de humedad relativa.

Por último, los pacientes valoraron los resultados obtenidos en las visitas T28 y T42, mediante una encuesta que constó de las categorías: cualidades organolépticas del champú (5 ítem), cosmeticidad del champú (6 ítem), cualidades organolépticas y cosmeticidad de la loción (6 ítem), eficacia anticaspa (6 ítem), valoración general del tratamiento anticaspa (4 ítem) y sólo en la T42, satisfacción (4 ítem).

RESULTADOS

Población del estudio: de los 78 pacientes que iniciaron el estudio uno lo abandonó, por lo que la población final fue de 77 participantes, de los que un 59% fueron mujeres y un 41% varones. La edad media fue de 47 años (rango 20-72). Del total de pacientes incluidos en el estudio, 20 presentaron caspa grasa en grado medio-bajo (grupo A), 20 caspa seca en cualquier grado (grupo B), 17 caspa grasa en grado elevado (grupo AC) y 21 caspa grasa en grado medio-alto (grupo CD). Todos los pacientes presentaban cabello caucásico tipo mediterráneo.
Valoración instrumental de la caspa grasa en grado bajo-medio: tras 28 días de tratamiento con el champú A, un 70% de los pacientes (14/20) presentaron una disminución en el grado de caspa frente al valor basal, con una eliminación completa en el 78,5% de ellos (11/14) (Fig 1). En un 20% de los pacientes (4/20), el grado de caspa se mantuvo similar al inicio del tratamiento y en un 10% aumentó. En la visita T42, una vez transcurrido el período de blanqueo posterior al tratamiento, un 55% de los pacientes (11/20) presentaron una eliminación completa de la caspa, un 25% (5/20) mantuvieron el mismo grado que al finalizar el tratamiento (T28) y un 20% (4/20) presentaron una ligera reaparición de la caspa (Fig 2).


Fig 1: evolución del grado de caspa tras cuatro semanas de tratamiento (visita T28). Datos expresados como porcentaje de pacientes. Grupo A: caspa grasa en grado medio-bajo (1,2); grupo B: caspa seca de cualquier grado; grupo C: caspa grasa en grado medio-alto (2,3,4); grupo AC: caspa grasa en grado elevado (3,4).


Fig 2: mantenimiento del grado de caspa tras las dos semanas de lavado una vez finalizado el tratamiento (visita T42). Datos expresados como porcentaje de pacientes. Grupo A: caspa grasa en grado medio-bajo (1, 2); grupo B: caspa seca de cualquier grado; grupo C: caspa grasa en grado medio-alto (2, 3, 4); grupo AC: caspa grasa en grado elevado (3, 4).

Estos resultados fueron corroborados por las imágenes macroscópicas (Fig 3) y microscópicas (Fig 4).


Fig 3: fotografía global del cuero cabelludo en las visitas T0, T28 y T42. Grupo A: caspa grasa en grado medio-bajo (1, 2); grupo B: caspa seca de cualquier grado; grupo CD: caspa grasa en grado medio-alto (2, 3, 4); grupo AC: caspa grasa en grado elevado (3, 4). Se muestra un ejemplo para cada grupo.


Fig 4: microfotografía de las zonas con caspa en las visitas T0, T28 y T42. Grupo A: caspa grasa en grado medio-bajo (1, 2); grupo B: caspa seca de cualquier grado; grupo CD: caspa grasa en grado medio-alto (2, 3, 4); grupo AC: caspa grasa en grado elevado (3, 4). Se muestra un ejemplo para cada grupo.

Valoración instrumental de la caspa grasa en grado medio-alto: en la visita T28 del grupo que recibió la loción C, un 76,2% de los pacientes (16/21) presentaron una reducción en el grado de caspa y la eliminación fue completa, en un 62,5% de ellos (10/16) (Fig 1). En un 19% (4/21) el grado de caspa fue similar al valor basal (T0) y en un paciente (4,8%) aumentó. Tras el período de blanqueo posterior al tratamiento (T42), en un 57,1% de los pacientes (12/21) el nivel de caspa se redujo frente a la visita T28; de ellos, la eliminación fue completa en un 66,7% (8/12). Un 14,3% (3/21) mantuvieron el mismo grado de caspa que al finalizar el tratamiento (T28) y un 28,6% (6/21), presentaron una ligera reaparición de la caspa (Fig 2).

Las imágenes macroscópicas (Fig 3) y microscópicas (Fig 4) confirmaron estos hallazgos.

Valoración instrumental de la caspa grasa en grado elevado: tras 28 días con el tratamiento combinado de champú A y loción C, el grado de caspa se redujo en un 88,2% de los pacientes (15/17), en los que la eliminación fue completa en un 47% (8/17) (Fig 1). En un 11,8% de los pacientes el grado de caspa aumentó (2/17). Transcurrido el período de blanqueo posterior al tratamiento (T42), la caspa se redujo en un 58,8% de los pacientes (10/17) respecto de la visita T28 y en un 50% de ellos la eliminación fue completa (5/10). Un 23,5% (4/17) mantuvieron un nivel de caspa similar al de la visita T28 y un 17,7% (3/17), presentaron una ligera reaparición de la caspa (Fig 2).

Estos resultados fueron corroborados por las imágenes macroscópicas (Fig 3) y microscópicas (Fig 4).

Valoración instrumental de la caspa seca: en la visita T28, en un 90% de los pacientes (18/20) se observó una reducción del grado de caspa con el champú B y la eliminación fue completa en un 44,4% de ellos (8/18) (Fig 1). En un 10% (2/20) el grado de caspa fue similar al basal y la caspa no aumentó en ningún paciente. Tras el período de blanqueo posterior al tratamiento (T42), en un 35% de los pacientes (7/20) la caspa se eliminó completamente. Un 35% (7/20) mantuvieron el mismo grado que al finalizar el tratamiento (T28) y un 30% (6/20), presentaron una ligera reaparición de la caspa (Fig 2).

Las imágenes macroscópicas (Fig 3) y microscópicas (Fig 4) confirmaron estos resultados.

Valoración instrumental de la seborrea: según los resultados obtenidos mediante Sebufix®, para determinar el grado de seborrea del cuero cabelludo, del grupo de pacientes tratado con el champú A (caspa grasa de grado medio-alto) un 70% (14/20) mostró en la visita T42 un grado de seborrea medio-bajo y un 30% (6/20) un grado elevado, frente a unos valores basales del 50% y 50%, respectivamente.

En el grupo tratado con el champú B (caspa seca), inicialmente todos los pacientes presentaban un grado de seborrea medio-bajo (0-1-2). En la visita T42, el grado de seborrea fue medio-bajo en un 40% de los pacientes (8/20) y elevado en un 60% de ellos (12/20).

En cuanto al grupo CD (caspa grasa de grado medio-alto), tratado con la loción C, en la visita T42 el grado de seborrea fue medio-bajo en un 57,1% de los pacientes (12/21) y elevado en un 42,8% de ellos (9/21), frente a unos valores idénticos en la visita basal.

Finalmente, el grupo AC (caspa grasa de grado elevado), tratado con la combinación de champú A y loción C, mostró inicialmente un grado de seborrea medio-bajo en un 47% de los pacientes (8/17) y elevado en un 52,9% (9/17). En la visita T42 se mantuvieron estos valores.

Valoración de la seborrea por parte de los pacientes: una vez finalizado el tratamiento anticaspa (T28), los pacientes valoraron si el producto regulaba además el sebo del cuero cabelludo. Así, un 60% de los pacientes (12/20) observaron un ligero efecto antiseborreico con el champú A. En cuanto al champú B, al preguntar a los pacientes por el confort proporcionado en el cuero cabelludo seco, un 65% de ellos (13/20) valoraron positivamente la capacidad hidratante del champú, que consideraron confería al cuero cabelludo una sensación de bienestar. Respecto de la loción C, un 47,6% de los pacientes (10/21) le otorgaron cierto efecto seborregulador y un 54,4% (9/17) consideraron que el tratamiento combinado de champú A y loción C, reguló de forma positiva la grasa del cuero cabelludo.
Valoración sensorial del tratamiento por parte de los pacientes:todos los champúes obtuvieron una buena valoración, en los aspectos relacionados con las características de los productos en estudio (poder espumante, aclarado, capacidad detergente y aceptación).

Tras 28 días de tratamiento con el champú A, 15 de los 20 pacientes (75%) valoraron su eficacia anticaspa como eficaz o muy eficaz y 12 (60%), consideraron que calmaba bastante el picor. Tras el período de blanqueo final, 15 de los 20 pacientes (75%) no observaron reaparición de la caspa. Con el champú B, al cabo de 28 días de tratamiento 18 de los 20 pacientes (90%), consideraron que reducía la caspa y 14 (70%) que calmaba el picor. Once pacientes (55%) no observaron reaparición de la caspa, tras dos semanas de interrupción del tratamiento.

Respecto de la loción C, después de las cuatro semanas de tratamiento 18 de los 21 pacientes (85,7%), valoraron que éste era eficaz para reducir la cantidad de caspa en el cuero cabelludo y 15 (71,4%), consideraron que calmaba bastante el prurito. Tras 42 días de estudio, no observaron reaparición de la caspa 9 de los 21 pacientes (42,8%). Por último, respecto de la combinación de champú A y loción C, 11 de los 17 pacientes (64,7%) valoraron que el tratamiento es eficaz para reducir la cantidad de caspa y 8 (47%) consideraron que calmaba bastante el picor. Once de los 17 pacientes (64,7%) no observaron reaparición de la caspa, al dejar de realizar el tratamiento.

Satisfacción con el tratamiento: una vez finalizado el estudio (T42), se declararon satisfechos o muy satisfechos con el producto: un 70% de los pacientes del grupo A (14/20), un 80% del grupo B (16/20), un 66,7% del grupo CD (14/21) y un 70,6% del grupo AC (12/17). Igualmente, manifestaron que continuarían aplicándose el producto un 70% de los pacientes del grupo A (14/20), un 85% del grupo B (17/20), un 71,4% del grupo CD (15/21) y un 76,5% del grupo CD (13/17).

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

El cabello desempeña una función destacada en el ser humano16. Además de proteger el cuero cabelludo de la luz solar, ayuda a proyectar una imagen positiva y presenta una significación sociológica en términos de sexo, edad, valores o estatus 17. En cambio, la pérdida o deterioro del cabello se asocia a atributos negativos 18 y tiene consecuencias como: la disminución de la autoestima, la aparición de vergüenza o la exclusión social 19. La caspa no escapa a esta realidad e incide negativamente en la calidad de vida del paciente.
El desarrollo de la caspa se basa en tres factores principales: la colonización por Malassezia, la producción de sebo y la predisposición individual. La aplicación de champúes anticaspa con antimicóticos, conduce por lo general a una secuencia estereotipada de eventos 6. En primer lugar, el prurito se hace menos intenso o desaparece tras la segunda o tercera aplicación. Las levaduras del género Malassezia disminuyen, aunque sin ser erradicadas. La producción de escamas y la paraqueratosis se reducen en paralelo 20. No obstante, dos o tres semanas después de interrumpir el tratamiento, se volverá a la situación clínica de partida al aumentar Malassezia sus niveles iniciales 1.

Este estudio, realizado en 77 pacientes con caspa grasa o seca en cualquier grado, tenía como objetivo principal evaluar el efecto sobre la caspa grasa de un champú con terpineol, extracto de sauce, ácido salicílico, climbazol y lipoaminoácido seborregulador y de una loción con terpineol, ácido salicílico, climbazol y glucósidos del extracto de roble y de té verde. Igualmente, se evaluó el efecto sobre la caspa seca de un champú con terpineol, extracto de sauce, ácido salicílico y climbazol.
El espectro de agentes antifúngicos utilizados en tratamientos de la caspa difiere entre países. La piritiona de zinc, el sulfuro de selenio, el azufre y el ketoconazol se utilizan en los Estados Unidos de Norteamérica como medicamentos de libre prescripción, mientras que otros países usan antifúngicos alternativos, tales como: imidazoles (por ejemplo, climbazol) o hidroxipiridonas, ya sea solos o en combinación 21. Los activos contenidos en los productos anticaspa analizados en este estudio, añaden a su actividad antifúngica otros efectos destacados. El terpineol, derivado del árbol del té, además de ser activo frente a Malassezia furfur presenta actividad antiinflamatoria 15. El climbazol podría complementar su actividad antifúngica con otra de igual o mayor interés, su capacidad de inhibir la proteólisis 14.
En este estudio, al cabo de cuatro semanas de tratamiento el grado de caspa se redujo, frente al valor basal en al menos un 70% de los casos en todos los grupos. En concreto, estas cifras ascendieron en los pacientes con caspa grasa, a un 70% (grado bajo-medio), un 76,2% (grado medio-alto) y un 88,2% (grado elevado); el efecto fue más notable en aquellos con caspa seca, donde la cifra fue del 90%. La eliminación de la caspa fue completa en el 78,5%, 62,5%, 47% y 44,4% de ellos, respectivamente. Los resultados fueron óptimos dada la corta duración del estudio; cabe señalar, que incluso a las dos semanas de suspender el tratamiento, el nivel de caspa siguió descendiendo en un 55% de los pacientes tratados con el champú A, un 57,1% de los que emplearon la loción C, el 58,8% de los que usaron el champú A y la loción C y el 35% de los que recibieron el champú B. En cualquier caso, es aconsejable aumentar el tiempo de tratamiento ante situaciones de riesgo como: cambios climatológicos, ambientes grasos o alteraciones hormonales, debido a que se trata de caspas resistentes con tendencia a recidivar.

Por otro lado, es recomendable que un activo anticaspa posea cierta acción seborreguladora. El sebo desempeña funciones de desarrollo y mantenimiento de la barrera epidérmica, transporte de antioxidantes, protección y generación de feromonas; está directamente implicado en la señalización hormonal, la diferenciación epidérmica y la protección frente a los rayos UV 22,23. El sebo humano es una mezcla compleja de triglicéridos, ácidos grasos, colesterol, ésteres y escualeno 24. Cuando se secreta, sus triglicéridos y ésteres son descompuestos por microbios en: diglicéridos, monoglicéridos y ácidos grasos libres. Estos últimos, juegan un papel clave en el inicio de la irritación característica de la caspa 9, especialmente en el caso de la caspa grasa, en la que la glándula sebácea produce un exceso de secreción.

Considerando los resultados de cada grupo en lo relativo al porcentaje de pacientes con seborrea de grado medio-bajo o elevado al finalizar el estudio, estos se mantuvieron idénticos frente a los valores basales en el grupo CD (caspa grasa de grado medio-alto) y en el AC (caspa grasa de grado elevado). En el grupo con caspa grasa de grado medio-alto, el porcentaje de pacientes con seborrea intensa se redujo del 50% al 30%. En cambio, en el grupo con caspa seca el porcentaje de pacientes con seborrea intensa aumentó en la visita T42, pasando del 0 al 60%. Este dato podría interpretarse como un reflejo de normalización. En el caso de la caspa seca, generalmente se trata de cueros cabelludos finos con tendencia a la deshidratación y por tanto más proclives a descamarse. Cuando se tratan con productos anticaspa, que contienen sustancias queratolíticas y/o disgregantes de la capa córnea, este tipo de pieles suelen defenderse inicialmente de la reducción de grosor de la capa córnea y de la deshidratación, con un aumento de la secreción sebácea (llamado “efecto rebote”), que posteriormente se va normalizando si el champú contiene componentes hidratantes. De hecho, cuando en la visita T28 se preguntó a los pacientes de este grupo por el confort proporcionado por el champú, un 65% de ellos valoraron positivamente su capacidad hidratante, que confería al cuero cabelludo una sensación de bienestar.

La hidratación del cuero cabelludo es un factor clave en el tratamiento de la caspa. Un estrato córneo saludable forma una barrera protectora, que evita la pérdida de agua y mantiene la hidratación del cuero cabelludo. También protege frente a agresiones externas como microorganismos o sustancias tóxicas. En el cuero cabelludo con caspa, el nivel de lípidos esenciales del estrato córneo se reduce y se alteran sus proporciones relativas 25 y su organización estructural 11. Además, esta barrera deteriorada muestra una tendencia a la hiperproliferación, a una maduración anómala de los corneocitos y a un estado inflamatorio subclínico 11,26. Daños severos o crónicos en la barrera que impidan una hidratación adecuada, podrían alterar la proliferación epidérmica, la diferenciación de los queratinocitos y la maduración del estrato córneo. De ahí que pueda ser beneficioso que los tratamientos anticaspa contengan, además de antifúngicos (que reparan la barrera epidérmica de modo indirecto), productos cosméticos que mejoren directamente la integridad del estrato córneo 21. En este sentido, la aplicación tópica de lípidos puede suponer una estrategia de reparación más inmediata y selectiva. Champúes anticaspa avanzados, que combinan un efecto tensioactivo suave y una actividad antimicrobiana con una reposición directa de la barrera lipídica, pueden optimizar la salud del cuero cabelludo de manera más global y eficaz que cada enfoque por separado 21. Este objetivo se cumple con otro de los ingredientes de los productos analizados, el lipoaminoácido seborregulador.
Interesa asimismo, que los preparados anticaspa incluyan agentes queratolíticos como el ácido salicílico, que reduce la cohesión entre los  corneocitos (por inhibir las enzimas implicadas en la cementación) y normaliza la descamación de la capa córnea 27. Los derivados salicílicos también están presentes en el extracto de sauce (Salix alba) contenido en los productos estudiados, que es ampliamente utilizado en dermatología por sus propiedades hidratantes y queratolíticas 28.
También cabe destacarse, el efecto antioxidante de los glucósidos de roble y del té presentes en las formulaciones analizadas, que cuentan entre sus principales representantes con el ácido gálico. Varios estudios han comunicado, la detección de niveles elevados de citocinas proinflamatorias (interleucina-1a y factor de necrosis tumoral alfa) 29,30 en el cuero cabelludo con caspa 21; otro mecanismo, como la vía de señalización del factor nuclear NF-kB, se amplifica extraordinariamente en enfermedades dermatológicas y contribuye a mantener la irritación de la piel 31,32. A este respecto, el ácido gálico, polihidroxifenol que se encuentra en diversos productos naturales como las hojas de té, la corteza de roble o el té verde 33, muestra propiedades antiinflamatorias y antimutagénicas 34,35. Se ha descrito como un excelente eliminador de radicales libres y como un inductor de la diferenciación y la muerte celular, programada en varias líneas de células tumorales 36,37. Presenta efectos antioxidantes incluso en ratones en senescencia acelerada y puede restaurar la actividad de catalasa y glutatión peroxidasa 38,39.
Los tratamientos anticaspa deben ser, además de eficaces, baratos, cómodos y cosméticamente aceptables para el paciente, de forma que se facilite el cumplimiento y la adhesión al tratamiento 2. A pesar de la corta duración del estudio, al menos dos de cada tres pacientes en todos los grupos, se declararon satisfechos o muy satisfechos, con los productos anticaspa empleados y se mostraron dispuestos a continuar con su aplicación. Todos los productos analizados fueron bien valorados en sus cualidades organolépticas. A los 28 días, un 75%, 90%, 85,7% y 64,7% de los pacientes valoraron como eficaz o muy eficaz la eficacia anticaspa del champú A, champú B, la loción C o la combinación de ésta con el champú A, respectivamente. Tras 42 días, no observaron reaparición de la caspa un 75%, 55%, 42,8% y 64,7% de los pacientes, respectivamente.

Por último, la valoración sensorial del tratamiento que realizaron los pacientes, incluidos en este estudio resulta interesante porque permite, al determinar el grado de caspa autopercibido, valorar el grado de satisfacción de las expectativas del tratamiento. Este es un aspecto clave en los estudios de eficacia anticaspa, puesto que el éxito de un tratamiento (médico, estético o cosmético), depende tanto de los resultados clínicos como del cumplimiento de las expectativas depositadas por el paciente. Aunque objetivar cambios es difícil debido a que, en ocasiones existe disparidad entre lo que observa el investigador y lo que opina el individuo, no debe olvidarse que éste suele ser el aspecto más relevante para los pacientes.

Puede concluirse que los resultados obtenidos en el presente estudio, orientan acerca de la eficacia anticaspa de dos champúes y una loción basados en terpineol, ácido salicílico y climbazol. La buena evolución de las variables analizadas, apunta a un beneficio terapéutico tanto frente a la caspa grasa como frente a la caspa seca, en distintos grados. Asimismo, la opinión verbalizada de satisfacción con el tratamiento, podría asociarse a una mejoría del nivel de ansiedad de los pacientes. No obstante, el análisis tiene como limitación su duración de seis semanas y su naturaleza observacional, lo que hace que se requieran investigaciones adicionales para que los resultados sean concluyentes. Un buen objetivo es ver si “rotando” los productos anti-caspa cada 2-3 meses, no se observa resistencia y por lo tanto recaída.

AGRADECIMIENTOS

Agradecemos a María de Miguel Gallo la revisión de estilo y el apoyo editorial en la elaboración de este artículo.

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