Autores | Contacto
Autores: Autores: Bechan Ariel1, Chinchilla Dante2, Dahbar Myriam3, Manzur Graciela4
- 1 Médico cursista en dermatología. ORCID 0009-0000-7995-5659
- 2 Médico de planta. Consultorio de Dermatoscopía. ORCID 0002-9302-1251
- 3 Médica de planta. ORCID 0009-0000-0134-433X
- 4 Jefa de Cátedra y División Dermatología. ORCID 0002-0431-0650
División Dermatología Hospital de Clínicas “José de San Martín”
Dirección: Av. Córdoba 2351, Buenos Aires, Argentina
E-mail: Dr.abechan@gmail.com
- Recibido: 8/11/2024
- Recibido 1° Corrector: 01/02/2025
- Recibido 2° corrector: 05/07/2025
- Aceptado para su Publicación: 07/09/2025
Los autores declaramos no poseer ningún tipo de conflicto de interés
Resumen | Palabras Claves
RESUMEN:
La tricotilomanía es una causa de alopecia no cicatricial. Si bien a lo largo del tiempo se han descrito signos dermatoscópicos característicos de esta dolencia, no es común encontrar la mayoría de ellos en una misma lesión. Se presenta un caso de tricotilomanía con una clínica y datos tricoscópicos notablemente floridos.
PALABRAS CLAVE: alopecia, tricotilomanía, tricoscopía
ABSTRACT: Trichotillomania is a cause of non-scarring alopecia. Although over time it has been described several dermatoscopic findings on this condition, it is not common to find most of those in one particular lesion. We present a case of trichotillomania with remarkable clinical and dermatoscopic characteristics.
KEY WORDS: alopecia, trichotillomania, trichoscopy
Artículo
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INTRODUCCIÓN:
La tricotilomanía es una conducta compulsiva que lleva a la persona a arrancarse el pelo, y esto ocurre, generalmente, en las zonas corporales más accesibles como el cuero cabelludo, las pestañas y las cejas. Este trastorno está clasificando dentro de las alopecias no cicatriciales, y algunos de sus diagnósticos diferenciales son la alopecia areata y la tiña capitis. En los últimos años se han descripto hallazgos tricoscópicos característicos de esta enfermedad, lo cual propone a la dermatoscopía como un método no invasivo útil para su diagnóstico.
Caso clínico:
Paciente femenina de 35 años, con antecedente de trastorno bipolar en tratamiento con quetiapina, consulta al servicio de dermatología por áreas de alopecia en el cuero cabelludo de tiempo indeterminado, además de referir fragilidad ungueal.
Al examen físico se observaron, a nivel de la línea media del cuero cabelludo, dos placas alopécicas ovales, de color rosado. La mayor de ellas medía, aproximadamente, dos centímetros en su eje longitudinal y un centímetro en el transversal. Ambas presentaban cabellos cortos y descamación superficial (Figura 1)

Figura 1: Placas alopécicas levemente eritematosas en línea media de implantación del pelo
En la tricoscopía se evidenció conservación de los ostium foliculares, cabellos fracturados a distintas alturas, hemorragias perifoliculares, puntos negros, tricoptilosis, pelos en “V”, pelos en “bloque”, pelos en “sahumerio ardiente” y pelos en forma “de tulipán” (Figura 2).
En el resto del examen físico, incluida la evaluación ungueal, no se identificaron signos patológicos. Cabe destacar que, en la anamnesis dirigida, la paciente negó, al menos de forma consciente, la manipulación del cabello.

Discusión:
La tricotilomanía suele afectar con mayor frecuencia a niños y adolescentes, y muchas veces los pacientes no son conscientes de este acto.[i]
En dermatología, se clasifica dentro de las alopecias no cicatriciales, mientras que en psiquiatría está incluida en el DSM-5 (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) dentro de los trastornos obsesivos. En este contexto, se agrupa junto con la tricoteiromanía, la tricotemnomanía y la tricodacnomanía, los cuales se diferencian entre sí por el mecanismo de fractura del cabello (frotación, corte y mordedura, respectivamente).[ii],[iii]
Clínicamente, la tricotilomanía puede manifestarse como una o varias zonas de alopecia de tamaño variable. Su distribución habitual es en el cuero cabelludo, principalmente en regiones parietooccipitales y en el vértex.[iv] Estas placas suelen ser irregulares, de límites bien definidos, y es característica la presencia de pelos normales cortados a distintas alturas.
La tricoscopía es una herramienta no invasiva que ha demostrado ser de gran utilidad en la evaluación de alopecias no cicatriciales. En la tricotilomanía, los signos tricoscópicos habitualmente observados, y que nuestra paciente presentó, fueron los siguientes: hemorragias perifoliculares, pelos quebrados a distintas alturas, pelos “en bloque” (tallo homogéneo en pigmento y diámetro, con extremo distal recto), tricoptilosis o “pelos en escoba” (tallo con múltiples divisiones en su extremo distal), tricorrexis nodosa localizada adquirida (tallo piloso con fracturas transversales y ensanchamientos nodulares que asemejan una imagen de “escobillas encontradas”),[v] pelos “en V” (dos pelos quebrados a la misma altura que emergen de un mismo folículo piloso), “en tulipán” (tallos pilosos con una protuberancia oval distal). Los pelos “angulados” son aquellos que presentan un doblez agudo a lo largo del tallo piloso.
Otras descripciones frecuentes de encontrar son los “pelos enroscados” (tallo con extremo distal en espiral). Cuando el enrollamiento es parcial, se denominan “pelos en gancho”. Estos dos últimos representan un espectro continuo de manifestaciones inducidas por la tracción sobre los pelos.[vi] Los pelos “en llama” son pelos cortos con un extremo distal fino y ondulado, semejantes a una cerilla o fósforo encendido.[vii]
Estos últimos no deben confundirse con los pelos “en sahumerio ardiente” (en inglés burning joss stick), caracterizados por un tallo corto con rotura en el extremo distal y presencia de una punta grisácea. Estos últimos, junto con los pelos “en bloque”, pueden observarse también en casos de neurodermitis por rascado, en donde, a diferencia de la tricotilomanía, se suele asociar a pelos cortados a una misma altura y presencia de abundante escama perifolicular.[viii] [ix]
En cuanto a los hallazgos en relación con los distintos mecanismos de daño al pelo, en el caso de la tricoteiromanía prevalecerá la presencia de tricoptilosis y tricorrexis nodosa.[x] En la tricotemnomanía, los pelos con cortes distales en bisel, mientras que en la tricodacnomanía no hubo signos dermatoscópicos específicos contundentes al momento de esta revisión bibliográfica.
Algunas características presentes en la tricotilomanía se comparten con otras entidades. Por ejemplo, los puntos amarillos (ostium foliculares dilatados llenos de queratina), puntos negros (tallos pilosos rotos a nivel del cuero cabelludo) y pelos “en signos de exclamación” (extremo proximal al cuero cabelludo adelgazado) son comunes de ver en la alopecia areata. Asimismo, los pelos en forma de tulipán están presentes ocasionalmente en esta enfermedad.1
En la tiña capitis, en cambio, es común encontrar pelos “en coma” (pelo corto curvado), en “sacacorchos” (retorcidos en espiral), “zigzag” (tallo piloso doblado con múltiples ángulos agudos) y en “código morse” (bandas claras intermitentes por invaginación ectotrix por hifas), así como pelos quebrados, puntos negros, entre otros.[xi]
Conclusiones:
Las características tricoscópicas asociadas a la tricotilomanía continúan ampliándose con nuevas descripciones, basadas principalmente en la morfología de los cabellos dañados. Si bien no hay signos patognomónicos, el conocerlos e identificarlos puede ayudar de forma sustancial a arribar a un correcto diagnóstico entre los distintos tipos de alopecias no cicatriciales.
Referencias
REFERENCIAS:
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