El Signo de Auspitz

The Auspitz Phenomenon

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RE Achenbach*

* Jefe de Unidad Dermatología. Hospital Dr. Ignacio Pirovano. Av Monroe 3550 (1430). Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Argentina.

E-mail: rachenbach@hotmail.com

El autor no posee ningún conflicto de interés

Dirección
Prof. Dr. Ricardo E. Achenbach

Artículo | Referencias

DEFINICIÓN

Consiste en la aparición de pequeñas gotas de sangre, “rocío sangriento” luego de la remoción de las escamas eliminadas en capas, bien conocida en la psoriasis; en la actualidad se sabe no es específica de la misma.

FONDO HISTÓRICO

Hoy en día de moda, con miles de trabajos publicados cada año, la psoriasis se encuentra entre una de las más frecuentes enfermedades de la piel: crónica, inflamatoria, presente en más del 1% de la población. Su variabilidad clínica es notable con lesiones leves a otras extendidas, con compromiso de la vida. Fue descrita posiblemente entre los ancianos griegos bajo el término “lepo”: escama; es probable que se haya confundido con otras eritemato-escamosas.  La primera descripción clínica de la psoriasis fue efectuada por Cornelius Celsus, romano, quien denominó a la enfermedad “impétigo”, del griego “ímpeto”: ataque. Galeno (133-200 AC) posee el crédito de utilizar la palabra psoriasis por primera vez: del griego” psora”: prurito, pero probablemente describió la dermatitis seborreica, más precisamente la blefaritis seborreica.   

En la segunda mitad del siglo XIX, la clínica de la psoriasis estaba firmemente establecida. La histología de la misma era poco conocida. Los estudios sistemáticos histopatológicos, habían comenzado recién en esa época; inicialmente por Gustav Simon y Felix Bärensprung, luego por discípulos de von Hebra: Isidor Neumann, Heinrich Auspitz y Moritz Kaposi. El más ingenioso resultó ser Auspitz, no solo admitió que la histología era el mejor complemento de la imagen clínica, sino que intentó la correlación clínico-patológica para comprender mejor la patogénesis del proceso. La psoriasis, tal como sostenía Neumann, se creía formaba nuevas papilas dérmicas, producidas por brotes del conectivo dérmico. En un artículo de 1870, Auspitz refiere su oposición a este concepto; se basó en estudios embriológicos que demostraban que la epidermis estaba completamente desarrollada, antes de la formación de las papilas dérmicas. Sumado a su correcta teoría, que demostraba que las glándulas y los folículos se formaban por crecimiento hacia “abajo”, de las células epiteliales en la dermis. Auspitz concluyó que en la psoriasis, la papilomatosis resultaba de “alongamiento” de la red de crestas y no del crecimiento del conectivo hacia “arriba”.
Desde su punto de vista, la psoriasis era una enfermedad primaria de la epidermis y no una inflamación de la dermis, como se afirmaba en la mayoría de los libros de texto de la época. En el capítulo del libro “patología general y terapéutica de la piel”, Auspitz reconoció la existencia de cambios inflamatorios “el color rojo de las pápulas iniciales de la psoriasis”, las que aún no están cubiertas de las gruesas escamas y el exceso de sangre en la base que, como es sabido, se manifiesta por la brusca aparición de una hemorragia en numerosos y aislados puntos, cuando las escamas son removidas.
Para él los cambios inflamatorios eran menores, el eritema hiperémico se evanecía con el incremento de las escamas y por ello, no se observaban halos eritematosos alrededor de las placas. Cuando Auspitz afirmaba ésto, en 1883, numerosos trabajos sobre la histopatología ya habían sido publicados, la mayoría enfatizaban en los cambios dérmicos, nueva formación de las papilas, engrosamiento del conectivo e hipertrofia de los músculos. Auspitz consideraba estas aseveraciones: incorrectas, coincidentales o complicaciones raras del proceso fundamental patológico. Desde su punto de vista, la constante en la psoriasis era un incremento de la capa córnea, la que descamaba constantemente, la llamada capa granular (capa de Langerhans) actual espinosa y finalmente las de la basal, cilíndricas, se encontraban más pronunciadas y mostraban mayor rapidez en su transición. Finalmente como una constante, una superabundancia de sangre en los vasos de la dermis papilar y una acentuada torsión y enrollamiento de los mismos, de una papila a otra. El debate acerca si el proceso comenzaba en la dermis o epidermis, prosiguió con otros autores como Crocker, por ejemplo.
En la primera mitad del siglo XX, la mayoría de los autores creían que el evento primario de la psoriasis era vascular y por lo tanto dérmico; la vasodilatación papilar fue reconocida como uno de los procesos iniciales, junto al edema de la misma y un ligero infiltrado linfocitario superficial. Posteriormente, el microscopio electrónico confirmó la teoría del “estasis venoso” de Auspitz, (aunque el flujo está aumentado, en realidad).
Hoy día el nombre de Auspitz o signo o fenómeno de Auspitz es conocido en el mundo, sin embargo, Auspitz ni fue el primero en describirlo, como lo reconoce en 1883, ni creyó era específico de la psoriasis, por el contrario, decía que podía verse en patologías no relacionadas con la psoriasis, como la verruga vulgar. Un discípulo de Auspitz, Paul Gerson Unna, escribió que la psoriasis no siempre sangraba cuando las escamas eran churreteadas, por lo que el signo si bien podía ayudar en el diagnóstico de las eritemato-escamosas, no era ni muy sensible ni muy específico para la psoriasis.
No se observa en todos los casos de psoriasis y puede objetivarse en otras patologías como: las verrugas, acantoma de células claras y la enfermedad de Flegel. A pesar de ésto las mismas afirmaciones de Auspitz se olvidaron y se lo consideró específico, es probable que Darier haya contribuido a ello al aplicar el epónimo de “sigo de Auspitz” para la psoriasis, como patognomónico.

BIOGRAFÍA DE AUSPITZ

Heinrich Auspitz nació en Nikolsburgo, hoy Mikulov (Checoslovaquia) el 3 de Septiembre de 1835, su padre era un clínico general muy querido. A los cinco años la familia se muda a Viena donde su padre fue Director del Departamento de Cirugía del Hospital Judío. Auspitz concurrió al  “Academic Gymnasium” donde cada año se destacó como el mejor alumno y luego de su graduación en 1853, se postula a la Escuela de Medicina de la Universidad de Viena, siendo aceptado. En esas épocas la Facultad de Medicina estaba en su apogeo. Entre sus profesores, se encontraban Rokitansky y Hebra, este llevó a Auspitz a interesarse por la Dermatología. Auspitz finaliza sus estudios de Medicina en 1858; en 1864 se une al Departamento de Dermatología.
A mediados de 1860, Hebra ya era uno de los más famosos dermatólogos del mundo, cambió la Dermatología gracias a la influencia de su maestro en Patología, Rokitansky. En su libro de texto de las enfermedades de la piel de 1860, Hebra  afirmaba que el “tegumento como parte integral del cuerpo es susceptible de ser afectado como otros órganos internos”. Su clasificación de las enfermedades coincidía mucho con la del mismo Rokitansky, 12 familias que eran por ejemplo: hiperemias, anemias, hipertrofias, atrofias o neoplasias. Los conceptos de Hebra y Rokitansky estaban basados en la macroscopía, ninguno estaba familiarizado con la microscopía, la patología comenzaba su auge, Auspitz reconoce esto rápidamente y en 1864 comienza a estudiarla con un discípulo de Rokitansky, Carl Wedl, director del primer instituto de histología de habla alemana.
Auspitz pronto es reconocido como un pionero en dermopatología, publica varios trabajos y utilizaba el microscopio no solo como complemento del diagnóstico y del concepto de las enfermedades, tal como lo hacían Neumann y Kaposi, sino que trataba de lograr una completa comprensión de la patología de la piel.
En 1881 publica su “System of Skin Diseases”, incorporando la microscopía, sus conceptos visionarios muchas veces, sin embargo, no prevalecieron. Se lo puede caracterizar claramente como un fermentador y catalizador del desarrollo de la Dermatología, estimuló a sus discípulos a pensar en nuevas direcciones, a abrir nuevas perspectivas y desafiar creencias tradicionales.
Nunca creyó que lo que decía era la verdad absoluta, respetuoso de sus colegas jamás recurrió al insulto o falta de respeto a sus pares.
Sus contemporáneos no estaban felices con sus nuevas ideas, pero reconocían sus habilidades, carrera académica, educación amplia, su estilo y brillantez. Al no comulgar con lo nuevo que Auspitz traía a la Dermatología, nada efectuaron para promover su carrera académica. Auspitz fue conferencista en la Universidad de Viena desde 1863, junto a Filip J. Pick, otro pupilo de Hebra fundan los Archiv für Dermatologie und Syphilis, líder durante décadas de la literatura mundial dermatológica. En 1872 Auspitz, trabajó eficientemente en el servicio de salud pública durante la epidemia de viruela en Viena, recibiendo la Medalla de Oro al Mérito. En 1872, se convierte en el primer Director y fundador del Policlínico General de Viena, un instituto de caridad para pacientes pobres.
Bajo su guía el policlínico se agranda rápidamente, en desmedro del establecido en la Universidad; en su Departamento de Dermatología, efectúa numerosos estudios clínico-histopatológicos; junto al joven Paul Gerson Unna examinó lesiones precoces de sífilis y junto al hijo de Hebra, también dermatólogo, introduce el curetaje de las lesiones, como ayuda diagnóstica y terapéutica.

En 1875, se inscribe para el concurso de Profesor Extraordinario en Dermatología cuando fallece Hebra, el cargo lo gana Kaposi y un año más tarde el de Sifilología es para Neumann. Por estas decepciones, se vuelve cáustico y con cierto aire de amargura, sumado a la muerte de su único hijo y de su esposa. Cuando recibe el cargo de profesor en Sifilología en el Hospital General de Viena, ya era un hombre “quebrado”, durante varios años sufrió de insuficiencia cardíaca, fallece el 23 de marzo de 1886, en Viena, tenía 50 años.


Heinrich Auspitz

 

REFERENCIAS

1. Auspitz H. Allgemeine Pathologie und Therapie der Haut. In Ziemssen H (ed) Handbuch der Speciellen Pathologie und Therapie, vol. 14, part 1. Leipzig, Germany: FCW Vogel Verlag. 1883.

2. Auspitz H. Ueber das Verhältnis der Oberhaut zur Papillarschicht insbesondere bei pathologischen Zuständen der Haut. Arch Dermatol Syph 1870; 2: 24-57.

3. Bernhard JD. Auspitz sign is not sensitive or specific for psoriasis. J Am Acad Dermatol 1990; 22: 1079-1081.

4. Schiff E. Heinrich Auspitz. Wiener Med Presse 1886; 27: 751-755.

5. Kaposi M. Prof. Heinrich Auspitz. Wiener Med Wschr 1886; 36: 798.

6. Scholz A y Sebastian G. Erinnerungen an Heinrich Auspitz zum 150. Geburtstag. Dermatol Mschr 1986; 172: 37-42.

7. Holubar K. Remembering Heinrich Auspitz. Am J Dermatopathol 1986; 8: 83-85.

8. Weyers W. The Auspitz Phenomenon. Dermopathol Pract & Conc 1996; 2 (2) Apr-Jun.

Referencias

REFERENCIAS

1. Auspitz H. Allgemeine Pathologie und Therapie der Haut. In Ziemssen H (ed) Handbuch der Speciellen Pathologie und Therapie, vol. 14, part 1. Leipzig, Germany: FCW Vogel Verlag. 1883.

2. Auspitz H. Ueber das Verhältnis der Oberhaut zur Papillarschicht insbesondere bei pathologischen Zuständen der Haut. Arch Dermatol Syph 1870; 2: 24-57.

3. Bernhard JD. Auspitz sign is not sensitive or specific for psoriasis. J Am Acad Dermatol 1990; 22: 1079-1081.

4. Schiff E. Heinrich Auspitz. Wiener Med Presse 1886; 27: 751-755.

5. Kaposi M. Prof. Heinrich Auspitz. Wiener Med Wschr 1886; 36: 798.

6. Scholz A y Sebastian G. Erinnerungen an Heinrich Auspitz zum 150. Geburtstag. Dermatol Mschr 1986; 172: 37-42.

7. Holubar K. Remembering Heinrich Auspitz. Am J Dermatopathol 1986; 8: 83-85.

8. Weyers W. The Auspitz Phenomenon. Dermopathol Pract & Conc 1996; 2 (2) Apr-Jun.

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