Pitiriasis rosada: a propósito de un caso

Pityriasis rosea: Report of a case

Autores | Contacto

LJ Dorta *, D Lugo *, M Dorta **, M Martes ***,  V Guerra **** y F Greco *****

* Médico Cirujano. correo: luisdorta2153@gmail.com
* Médica Cirujana del Centro Integral de Especialidades Los Grillitos CORPOSALUD Mario Briceño Iragorry Edo. Aragua. Correo: daniela_lugo090392@hotmail.com
** Estudiante de Pregrado de la Universidad de Carabobo. Correo: mildreddortam@gmail.com
*** INSALUD. Epidemióloga del Municipio Juan José Mora Edo. Carabobo. Venezuela. correo:  mildredmartes13@hotmail.com
**** Estudiante de Pregrado de la  Universidad de Carabobo. Correo: virginiaguerram@gmail.com
***** Estudiante de Pregrado de la  Universidad de Carabobo. Correo: francesca30greco@gmail.com

No existe conflicto de intereses entre los autores

Recibido: 29.01.2017
Aceptado para su Publicación: 03.03.2017

Dirección
Dra. Mirta Cristina Verdi

Resumen | Palabras Claves

RESUMEN

Comunicamos el caso de una paciente femenina de 23 años de edad, natural y procedente de la localidad, quien consulta el 30 de Noviembre de 2016 al Centro Integral de Especialidades “Los Grillitos”, CORPOSALUD, Municipio Mario Briceño Iragorry, por presentar lesiones puntiformes no pruriginosas en tronco, cuya aparición fue posterior al cuadro viral leve, motivo por el que acude al médico quien le indica antihistamínicos orales y glucocorticoides tópicos no fluorados. Con posterioridad a la primera consulta médica, se evidencian lesiones ovales rosadas con relieve no pruriginoso, diseminado en tronco. Se continúa tratamiento y se indica administrar una ampolla de betametasona intramuscular. Acude nuevamente a evaluación médica y se evidencian lesiones ovales menos eritematosas, descamativas en el límite del borde libre; en general se encuentran involucionadas, observándose actualmente mejoría clínica del cuadro.

PALABRAS CLAVE: pitiriasis rosada, lesiones de piel.

SUMMARY

We communicate a 23-year-old female patient, natural and from the locality, who on November 30, 2016, visits the Integral Center of Specialties “Los Grillitos”, CORPOSALUD, Municipality Mario Briceño Iragorry, for presenting non-pruriginous punctate lesions on the trunk, which appeared after a mild viral picture, reason why she goes to the doctor who indicates oral antihistamines and non-fluorinated topical glucocorticoids. Subsequent medical evolution shows pink oval lesions with non-pruriginous relief, disseminated in the trunk. Treatment is continued and an intramuscular betamethasone ampoule is indicated. The patient returns to medical evaluation and there is evidence of oval lesions less erythematous, desquamative at the border of the free border; in general they are involuted, observing at the moment clinical improvement of the picture.

KEY WORDS:  pityriasis rosea, skin lesions.

Artículo | Referencias

INTRODUCCIÓN

La pitiriasis rosada es una enfermedad cutánea de tipo aguda y autolimitada, que se caracteriza por lesiones de tipo eritemato-escamosas, con una placa grande denominada parche heráldico y/o tipo escudo de 20 a 50 mm, después de  varios días (3-15 días) 1. La placa es de color rosa asalmonado, con una zona central más clara y una fina descamación periférica 6. Esta entidad fue descrita por el médico francés Camile Gibert en 1860; sin embargo, se describen reseñas en1978 por Robert Willan 2. Por lo general, se presenta en edades comprendidas entre los 10 y 35 años, aunque también ha sido descrita en infantes y ancianos 5; suele tener mayor predominio en el sexo femenino 3. Se establece que la pitiriasis rosada suele ser de etiología idiomática; sin embargo, se ha establecido una asociación de la aparición del cuadro, con la presencia  del herpes virus HHV6 y HHV7 aunque no está demostrado; de igual forma se ha postulado una etiología psicógena, siendo más frecuente en períodos de estrés, en momentos de compromiso inmune 5. Otros estudios sugieren la aparición del cuadro clínico, con la administración de algunos fármacos como: barbitúricos, bismutol, captopril, sales de oro, metronidazol y agentes quelantes 1.

La pitiriasis puede presentarse en dos formas, la clásica o típica, que suele tener localización a nivel del tronco con morfología característica 4. El signo inicial más frecuente, es un medallón o placa heráldica, que es una mácula localizada generalmente en el tronco o el cuello, crece de manera progresiva y es de color rosado con bordes descamativos en la periferia, de igual forma aparecen máculas o pápulas diseminadas ovaladas bilaterales y simétricas. La erupción alcanza su máxima intensidad en unas dos semanas y se resuelve espontáneamente 6. La forma clásica o típica suele presentarse en más del 90% de los casos 4. Por su parte, la forma atípica es aquella donde la pitiriasis rosada tiene predominio de aparición a nivel de las extremidades, lo que se ha connotado como forma invertida 4. Hasta en un 20% de los casos de estas formas atípicas, pueden presentarse lesiones de tipo vesiculosas, purpúricas, unilaterales, a modo de eritema multiforme o formas papulares invertidas que afectan a los pliegues, las palmas, las plantas o las mucosas, fundamentalmente la mucosa oral a modo de aftas, erosiones o ulceraciones. Estas formas plantearán problemas de diagnóstico diferencial con entidades como la varicela, las vasculitis, la púrpura de Schönlein-Henoch, sífilis, las toxicodermias, las infecciones virales como el Gianotti-Crosti o las micosis cutáneas. Dentro de las formas atípicas, lo más frecuente es la ausencia de placa heraldo 6.

DIAGNÓSTICO

Con las manifestaciones típicas de las lesiones, no se debiera tener dificultad con el diagnóstico, puesto que conociendo la forma como se distribuye la evolución del exantema y con el antecedente del pródromo del cuadro de vías aéreas, facilita la orientación diagnóstica, aunque deben hacerse diagnósticos diferenciales con: lesiones primarias de la sífilis, sobre todo las ubicadas en las regiones palmar y plantar y/o en la dermatitis seborreicas, reacciones medicamentosas, psoriasis, hongos como la pitiriasis versicolor 1, 6.

TRATAMIENTO

Generalmente es sintomático, para aliviar el prurito que suele presentarse en algunos casos, se pueden usar cremas lubricantes y/o cremas con corticoesteroides, antihistamínicos orales y esteroides inyectados en monodosis; sin embargo, los síntomas remiten al cabo de días espontáneamente. La luz solar en forma moderada y la luz ultravioleta pueden acortar el tiempo de desaparición de las lesiones, evitando quemaduras.
En caso de infecciones bacterianas concomitantes de la piel usar cremas con antibióticos, otros medicamentos incluyen aciclovir que puede utilizarse para infecciones por herpes. Existe evidencia limitada que éste sea útil, pero es beneficioso si solo se toma durante la primera semana. Se deben evitar baños calientes y actividad física por la sudoración.

COMUNICACIÓN DEL CASO

Se trata de una  paciente femenina de 23 años de edad, natural y procedente de la localidad, quien consulta el 30 de noviembre de 2016 al Centro Integral de Especialidades “Los Grillitos”, CORPOSALUD, Municipio Mario Briceño Iragorry, por presentar lesiones puntiformes no pruriginosas en tronco, cuya aparición fue posterior al cuadro viral leve, motivo por el que acude al médico quien indica antihistamínicos orales y glucocorticoides tópicos no fluorados. Con posterior evolución médica el día 07/12/2016, se evidencian lesiones ovales rosadas con relieve no pruriginoso, diseminado en tronco. Se indica  hematología completa y VDRL Se continúa tratamiento y se administra una ampolla de betametasona intramuscular en dosis única. El día 15/12/2016 acude nuevamente a evaluación médica y refiere hipersensibilidad. Se evidencian lesiones ovales menos eritematosas, descamativas en el límite del borde libre, en general se encuentran involucionadas, observándose actualmente mejoría clínica del cuadro.

Antecedentes familiares pertinentes: no refiere
Antecedentes personales pertinentes: no refiere.
Examen físico: TA: 120/80mmHg. FC: 85lmp FR. 17rpm Talla: 163cm Peso: 56Kg  IMC: 21.5
Paciente en estables condiciones generales, afebril, eupneica, sin signos de deshidratación, tolerando O2 ambiente y decúbito; cardiopulmonar: tórax simétrico normo-expansible, ruidos respiratorios presentes en ambos hemitorax sin agregados, ruidos cardíacos rítmicos normofonéticos sin soplo ni galope; abdomen: plano, blando, ruidos hidroaéreos presentes, deprimible no doloroso a la palpación superficial ni profunda sin megalias, se evidencia exantema generalizado con múltiples lesiones ovales rosadas con borde descamativo.
Extremidades: simétricas, eutróficas, móviles, sin várices ni edema.
Neurológico: orientado en tiempo espacio y persona Glasgow 15/15 puntos.
Paraclínicos: hematología completa: glóbulos blancos: 7200 mm 3 %   neutrófilos: 45% linfocitos: 38% eosinófilos: 4%. Hemoglobina 12,5 mg/dl  hematocrito: 35
VDRL: no reactivo.

CRONOLOGÍA EVOLUTIVA DE LA LESIÓN


Fig. 1: inicio del cuadro clínico 30/12/16.


Fig. 2: primera semana de evolución (con tratamiento).


Fig 3: segunda semana de evolución (con tratamiento).

CONCLUSIONES

La pitiriasis rosada es una enfermedad de probable origen viral, que tiene la erupción típica máculo-papulosa con una lesión saltante, que luego se va extendiendo en forma pruriginosa y descamativa. El tratamiento por lo general es sintomático, con esteroides, antihistamínicos y evitando factores de riesgo como baños calientes, sudoración. Es importante destacar la necesidad que los médicos generales estén familiarizados con esta patología y tener mayor resolución en atención primaria, para  así dar respuesta y tranquilidad a nuestros pacientes.

PRONÓSTICO

Es bueno, desapareciendo por completo las lesiones entre 6-12 semanas, sin recidiva en la mayoría de los casos.

REFERENCIAS

1. Fernández C Farrera. Medicina Interna. Tomo I. 13ª Ed. MOSBY -DOYMA libros 995. 1995; 1312-1313.

2. Percival GH. Pityriasis rosea. Br J Dermatol 1932; 44: 241-253.

3. González LM, Allen R, Janniger CK, Schwartz RA. Pityriasis rosea: An important papuloscamous disorder. Int J Dermatol 2005; 44: 757-764.

4. López-Carrera I, Durán-McKinster C, Sáez-de-Ocariz MM, Orozco-Covarrubias L, Palacios-López C, Ruiz-Maldonado R. Pitiriasis rosada: un exantema que debe ser reconocido por el médico de primer contacto Acta Pediatr Méx 2014; 35 (4).

5. Watanabe T, Kawamura T, Jacob SE, Aquilino EA, Orenstein JM, Black JB. Pityriasis rosea is associated with systemic active infection with both human herpesvirus-7 and human herpesvirus-6. J Invest Dermatol 2002; 119: 793-797.

6. Martínez-Casimiro L, Pérez-Ferriols A. Pitiriasis rosada: una presentación atípica. Semergen 2009; 35: 284-286 – DOI: 10.1016/S1138-3593(09)71876-3.

Referencias

REFERENCIAS

1. Fernández C Farrera. Medicina Interna. Tomo I. 13ª Ed. MOSBY -DOYMA libros 995. 1995; 1312-1313.

2. Percival GH. Pityriasis rosea. Br J Dermatol 1932; 44: 241-253.

3. González LM, Allen R, Janniger CK, Schwartz RA. Pityriasis rosea: An important papuloscamous disorder. Int J Dermatol 2005; 44: 757-764.

4. López-Carrera I, Durán-McKinster C, Sáez-de-Ocariz MM, Orozco-Covarrubias L, Palacios-López C, Ruiz-Maldonado R. Pitiriasis rosada: un exantema que debe ser reconocido por el médico de primer contacto Acta Pediatr Méx 2014; 35 (4).

5. Watanabe T, Kawamura T, Jacob SE, Aquilino EA, Orenstein JM, Black JB. Pityriasis rosea is associated with systemic active infection with both human herpesvirus-7 and human herpesvirus-6. J Invest Dermatol 2002; 119: 793-797.

6. Martínez-Casimiro L, Pérez-Ferriols A. Pitiriasis rosada: una presentación atípica. Semergen 2009; 35: 284-286 – DOI: 10.1016/S1138-3593(09)71876-3.

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